El ministro de Seguridad les dijo a los lavacoches que trabajan en el centro que ellos están haciendo esa tarea porque él tuvo compasión y no los sacó.
Denunciaron que la Policía los “discrimina” y molesta constantemente. Se dijeron cansados de las promesas de dirigentes políticos.
El ministro de Seguridad Juan Carlos Tierno sigue haciendo de las suyas. Como si fuera parte de la tarea que le corresponde a un funcionario, este jueves a la mañana decidió ir a molestar a los lavacoches que trabajan en el centro de la ciudad. Al menos los propios jóvenes abordados por el ministro se sintieron molestos después de la intempestiva visita y mostraron escepticismo respecto del resultado de la charla: “siempre viene, promete, promete y se va”, contó uno de ellos.
Tierno apareció por el lugar, en la Plaza San Martín, alrededor de las 10 de la mañana de este jueves. Conversaron durante unos 20 minutos. El ministro llegó rodeado de guardaespaldas.
“Estuvo haciendo lo mismo de siempre, preguntas. Nosotros le pedimos un puesto laboral. Lo mismo de siempre”, dijeron después del encuentro los propios lavacoches.
“Nos dijo que si nosotros estábamos lavando autos era porque él había tenido una compasión y nada más. Y no es así. No es compasión, es nuestra necesidad y queremos trabajar. Pedimos un montón de veces a distintos funcionarios, en la Municipalidad, prometieron un montón de cosas, (la diputada) Sandra Fonseca (esposa de Tierno) también, y hasta el día de hoy nada”.
“Si nos van a mentir... que nos dejen de mentir. Si nos quieren dar algo, que nos den, de promesas estamos cansados”, insistió otro de los jóvenes abordado por el ministro. Añadió, en Radio Kermés 106.1, que “nos iban a dar microemprendimientos, nosotros nunca pedimos mercadería ni nada, solo pedimos trabajo y no lo tenemos”.
Tierno, ahora, “nos viene a decir que estemos tranquilos, a decir que no tomemos alcohol, a preguntarnos qué hacemos y qué no hacemos. Lo que hacemos es trabajar”, sentenciaron.
Además, explicaron que cotidianamente “la Policía nos verdugueda, continuamente, todos los días. Pero él no hace nada por eso, deja que la Policía saque, quite, lleve y traiga. La Policía hace lo que quiere, nos discrimina y él en vez de ayudarnos nos deja cagar de hambre”.
“Yo tengo 4 pibes y estoy lavando autos. Lo que quiero es que mis chicos vayan a la escuela y estén bien vestidos. Hay una banda de gente que trabaja en el estado y está al pedo”, aseveró uno de los jóvenes que estuvo con Tierno.
“Se fue con la idea de que no lo molestemos, de estar tranquilo él, como hace siempre... viene, promete y se va; viene, promete y se va, nada más”, completaron.
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