La mina Don José -ubicada en Wanda- recibió 165.000 pesos para adquirir las máquinas de corte y pulido. Se trata de un material de alto valor económico que fue hallado en Wanda y Eldorado. Se utiliza para pisos, mesadas y revestimientos. Japón es el único país del mundo que hasta ahora lo produce. Se abre una nueva alternativa productiva. En mercados de extremo oriente y europa, se llegan a pagar hasta 400 euros por metro cuadrado.
El director general de Minas y Geología de la Provincia, Rogelio Schaller, confirmó que el emprendimiento recibió 165.000 pesos, que serán usados para fabricar las máquinas para cortar y pulir el material, pasos necesarios para su comercialización.
El funcionario destacó que la explotación del basalto hallado en Wanda es una opción de negocio muy atractiva, ya que se trata de un material muy valorado y que resulta difícil de hallar en las condiciones en las que se encontró en Misiones. Ocurre que lo usual es encotrar el material con alto grado de fragmentación, lo que impide cortarlo en láminas del tamaño necesario para hacer mesadas, baldosas o paneles, pero en el yacimiento de Wanda se lo encontró en grandes bloques. Sólo en Japón hay explotaciones similares a la que se pretende montar en Wanda.
Desde la empresa que opera la mina, propiedad de la familia Marchisio, explicaron que ya están construyendo el taller que albergará a las máquinas, que se construirán en Apóstoles. Estiman que en quince días estarían recibiendo la maquinaria.
Para su comercialización, el material se corta en baldosones cuadrados de 25 centímetros de lado, se lo pule en una cara y la otra se deja áspera para que adhiera mejor el pegamento. Para ese proceso es que se necesitan las máquinas.
Para presentar a la Nación el proyecto que permitió el financiamiento, se debió hacer un estudio de factibilidad económica, cuyo resultado reveló que el material tiene un fuerte potencial comercial.
En mercados como el japonés o algunos de Europa, donde el basalto negro es muy valorado, llega a venderse a razón de 400 euros por metro cuadrado, aunque para pensar en exportar hay que lograr volumen, continuidad en la producción y llevarlo hasta allá.
Aunque para una sola empresa familiar resulta difícil cumplir con esos requisitos, lo bueno del caso es que al tratarse de una piedra, el basalto es imperecedero, lo que permite trabajar primero durante varios meses para almacenar producto en stock y recién después salir a venderlo.
Según indicó Schaller, el hallazgo de Wanda llamó la atención de especialistas de varios países, entre ellos el titular de la cátedra de geología de la universidad de San Pablo.
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