TIEMPO DE NEGOCIACIÓN

El PRO quiere cumplir con los pedidos realizados por el Jefe de Gobierno antes del recambio legislativo del 10 de diciembre y esta semana es clave. Hay varios temas que serán sancionados el jueves pero hay básicamente tres proyectos donde el acompañamiento de la oposición está muy difícil de conseguir.

Comenzó la cuenta regresiva. Quedan pocos días para la renovación parcial de la Legislatura porteña y el macrismo quiere terminar el año cumpliendo con gran parte de los requerimientos legislativos realizados por el Poder Ejecutivo.

Es por ello que los teléfonos no dejarán de sonar y si pueden entablar alguna conversación que dure más de un minuto (algo más que improbable dado el nefasto estado de las telecomunicaciones), podrán evitarse algunas reuniones, de lo contrario, las agendas de los diputados estarán saturadas.

Si bien hay varios proyectos que ya recibieron sanción, otros ya están previstos para ser tratados el jueves durante la última sesión ordinaria con la actual composición del Cuerpo, hay tres iniciativas que están siendo difíciles de consensuar.

Empecemos por la más simple desde lo político pese a que en teoría parecería más complicada ya que necesita 31 votos para ser sancionada. Se trata de la rezonificación de un terreno en Caballito para la construcción de un shopping, algo cuestionado por comerciantes de la zona, asociaciones de vecinos y comuneros de la oposición.

Aunque no hay ningún acuerdo cerrado al respecto, fuentes legislativas consultadas por adnciudad.com reconocieron: "Somos optimistas con respecto a este tema, no encontramos una resistencia tan tajante como con otros, por lo que en el transcurso de la semana podrían llegar los votos que hacen falta". Es decir, tres.

No sucede lo mismo con los proyectos para la creación del Instituto de Evaluación Educativa y para la transferencia de los inspectores laborales a la Agencia Gubernamental de Control (AGC). Ambas propuestas se aprueban por mayoría simple pero prácticamente todas las fuerzas de la oposición ya se han manifestado formalmente en contra.

"Nadie las quiere votar y no son leyes malas. Una es para evaluar la calidad de la educación y el trabajo de los docentes, qué puede tener de malo eso. Y la otra es una facultad del Ejecutivo definir su política en materia de recursos humanos. Aseguran que es mejor que todos los inspectores estén concentrados en un solo órgano. No se va a echar a nadie ni se va a modificar su status laboral", señalaron desde el PRO.

Con respecto al proyecto de Educación, el único sector que decidió no hacer demasiada explícita su postura es UNEN, con lo que podría haber una esperanza quizás no de acompañamiento pero sí de abstenciones y eso allanaría el camino para su sanción.

Lo cierto es que serán días muy agitados para los negociadores del macrismo que buscarán hasta último momento destrabar estos temas que han sido debatidos largamente durante varios meses. Tiempo queda, habrá que esperar y ver si en la oposición son receptivos a modificar posturas.

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