Fue en la madrugada del domingo. Su mamá subió al colectivo en Alto Verde y fue asistida por dos enfermeras del Hospital Cullen que eran ocasionales pasajeras. El chofer la llevó directamente al Iturraspe donde recibieron con sorpresa al pequeño que nació en el camino y se encuentra en buen estado de salud.
El niño pesó 2.900 kilogramos, se encuentra alojado junto a su madre en el área de Ginecología del Hospital Iturraspe y están en perfecto estado de salud. De no mediar inconvenientes, mañana a primera hora recibirán el alta médica.
Gisel Portal, la joven mamá de 20 años, lo miraba con ternura e intentó reconstruir cómo fue el inusual parto para El Litoral. “Mi suegra llamó una ambulancia porque tenía contracciones. Como demoraba mucho, salimos a la calle a buscar un remís pero era muy temprano y no había. Justo pasó el colectivo y nos subimos”, relató la mamá que ya tiene otra hija (Milagros, de 2 años). Pero no hubo tiempo para llegar al hospital Cullen, donde Gisel estaba haciendo el seguimiento del embarazo. “Venía parada porque no me podía sentar, y apareció la cabecita y salió”, explicó con sencillez y una enorme sonrisa.
A esa altura, el colectivo ya había abandonado el recorrido habitual y enfilado para el hospital Iturraspe. Justo, entre los pasajeros del coche se encontraba una mujer que se desempeña en el área de limpieza de la maternidad del hospital Cullen y asistió el alumbramiento.
Anoche, la usuaria de Facebook “Nati Cena”, escribió un comentario en el perfil de la red social “Alto Verde Noticias” que dio a conocer el hecho: “Soy la que recibió al bebé. Soy mucama del hospital Cullen, en la maternidad y algo del tema sé. Gracias a Dios pude socorrer al hermoso bebé, no se dan una idea la emoción que fue agarrar al baby y darle mi calor”. Sin dudas, fue un momento inolvidable para todos los pasajeros y testigos ocasionales de la línea 13.
Todos a casa
Gisel Portal vive desde abril del año pasado en la manzana 3 del distrito costero. Llegó con su pareja, desde el sur provincial. Actualmente, ninguno de los dos tienen trabajo.
Si bien según el último control médico el nacimiento estaba programado para mañana, Thiago se apuró y sorprendió a toda la familia. “Fue todo muy rápido. Ahora espero poder volver a mi casa para estar con mi otra hija, todos juntos”, comentó Gisel.
En la misma sala del hospital Iturraspe, Maia de Yapeyú y Yasmín de Don Bosco —dos bebas de 24 horas de vida— le dieron la bienvenida a Thiago.
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