Se trata de uno de los imputados en la causa, el cual pertenecía al Batallón de Ingenieros 181 y fue designado interventor de la Comisaría 24 de Cipolletti.
El testigo, que a partir de 1970 comenzó a militar en la Juventud Peronista en Bariloche y perteneció a “La Tendencia”, afirmó que su hermano tenía “una actividad política fuera del Ejército”, aludiendo al grupo de oficiales subalternos conocidos como “Los 33 Orientales” que se oponían a la conducción del Ejército que comandaba el gobierno militar de entonces.
Recordó que en 1972 se encontró en varias oportunidades con su hermano que era subteniente en la Escuela de Suboficiales General Lemos, “y en esas conversaciones coincidíamos en lo que estábamos haciendo y cuyo principal objetivo era la vuelta de Perón al país”.
Relató que a comienzos de 1975 se enteró que su hermano había sido trasladado a Neuquén “y lo visité con miedo de comprometerlo porque yo ya estaba con Montoneros, medio clandestino, y sabía cuál había sido su posición dentro del Ejército. En esa conversación lo encontré preocupado sin tener la convicción de pertenecer a la fuerza”.
Detención
Aníbal Vitón fue detenido en septiembre de 1975 y llevado a la Unidad Penitenciaria 6 de Rawson, donde permaneció hasta el 30 de diciembre de 1980. “En esos cinco años que estuve detenido, en las pocas visitas que recibí mi padre me contaba que Gustavo estaba confundido y no sabía qué hacer”, señaló.
El testigo relató que cuando Pedro Justo Rodríguez –una de las víctimas de este juicio que fue detenido en marzo de 1976 en Cinco Saltos- llegó al pabellón donde estaba detenido en la U6 de Rawson y se enteró quién era mi hermano, me dijo: “Cuando estuve en la Comisaría de Cipolletti Gustavo Vitón me trató bien”.
Recordó que Rodríguez también le contó que “desde el momento que llegó Vitón pararon todos los maltratos”.
El hermano del imputado resaltó “lo saludable” que es “la realización de este juicio donde se respeta el debido proceso”. Y confió en que el Tribunal “castigará a quien tenga que castigar y absolverá a quien tenga que absolver”.
Por su parte, los militares retirados José Luis Fernández Valoni y Guillermo Cogorno confirmaron la pertenencia de Gustavo Vitón al peronismo y a la corriente de pensamiento militar que planteaba un Ejército “nacional y popular” antagónico al “tradicional Ejército liberal y burgués” que “reprimía al pueblo y no reconocían la voluntad popular”.
Ambos testigos, presentados por el abogado defensor Hernán Corigliano, declararon por videoconferencia desde el Consejo de la Magistratura en la ciudad de Buenos Aires.
Cogorno dijo que conoció a Vitón en 1972 en la Escuela de Suboficiales General Lemos y que participaban de reuniones y actos políticos “fuera del cuartel”.
“Estimo que el compañero Vitón no compartió las ideas del golpe militar”, afirmó Cogorno.
El testigo describió ante el tribunal cómo los integrantes de “Los 33 Orientales” -entre ellos el imputado Viton-, mantuvieron su oposición al gobierno militar y las persecuciones y vigilancias a las que eran sometidos hasta 1980 cuando “nos pasan a retiro”. “No eramos 33 sino cientos los oficiales que el Ejército consideraba peligrosos porque no podía permitir que pensáramos distinto a los golpistas”, expresó.
Cemida
Recordó que Vitón participó de algunas reuniones del Cemida (Centro de Militares para la Democracia Argentina), creado en 1984. “Estoy acá para defender al compañero Vitón. Lo que hizo después, que la Justicia lo demuestre”, concluyó su testimonio Cogorno.
El último testigo de la jornada fue Victor Tapia, un estudiante de la ENET Nº1 de Cutral Co, quien afirmó haber visto cuando un grupo del Ejército ingreso a la escuela y secuestró a Pedro Daniel Maidana, de 19 años, el 14 de junio de 1976.
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