La tesorera de la cooperadora de una escuela de la ciudad Capital fue imputada por haberse quedado supuestamente con alrededor de 27 mil pesos que debían ser destinados para los alumnos y el mantenimiento del establecimiento educativo.
El fraude fue descubierto en marzo del año pasado, cuando Buenader le solicitó a Díaz el dinero que se había recaudado en base a las rifas y demás actividades del colegio, para emplearlo en la compra de útiles y bibliografía educativa, además de los gastos necesarios para el mantenimiento de la infraestructura escolar.
Sin embargo, en ese momento la directora descubrió que no existía dinero alguno en la cuenta bancaria, y que ésta, que había sido abierta en abril de 2010, se encontraba en cero.
En este contexto, la tesorera le habría confesado a la máxima autoridad del colegio que había malgastado el dinero para cuestiones personales, pero que se haría cargo de la deuda tras solicitar un crédito.
No obstante, el dinero nunca fue restituido por Díaz al colegio, y las autoridades escolares decidieron denunciarla en abril del año pasado. Sucede que Díaz era la única persona de la institución educativa que tenía acceso a la cuenta del banco creada para ahorrar los fondos.
De ese modo, la tesorera fue imputada por el delito de “Defraudación por administración fraudulenta” e indagada en la Unidad Fiscal de Delitos Criminales en la jornada de ayer.
Aparentemente, el dinero también era empleado para ayudar económicamente a los alumnos que padecían de ciertas patologías y enfermedades.
Finalmente, Díaz se abstuvo de prestar declaración indagatoria.
Comentá la nota