Los datos fueron brindados por el director del hospital, Sergio Allende. En segundo lugar están los heridos por accidentes domiciliarios y luego los agredidos con armas blancas o de fuego.
El médico detalló además que lo que más aumentó en el último tiempo fueron los lesionados en accidentes de tránsito y el resto se mantiene en los mismos valores. Mientras que el rango etario de las personas traumatizadas son de edad productiva: entre los 14 y 50 años.
También las intoxicaciones registran un alto porcentaje de víctimas en la guardia. “Por el abuso de alcohol es lo que más atendemos y después por drogas. Para estos casos tenemos los programas de Atención Primaria de la Salud, Epidemiología y Salud Mental, que son los que se encargan de hacer el seguimiento de esos pacientes luego de que abandonan la guardia”, explicó Allende.
En ese sentido el director señaló que “lamentablemente también notamos que hay un paciente que se describe como reincidente en cuanto a los accidentes, porque además se intoxica con alcohol o estupefacientes”. Y aunque no especificó la cantidad de personas y de ocasiones en que fueron atendidas, esa franja de personas llegan lesionadas en más de una oportunidad a la guardia.
Según el especialista, este grupo de gente también provoca otro inconveniente: “Las personas están más agresivas y hemos tenido problemas con algunos que llegan para ser atendidos, como los hay en todo el país. Nosotros no somos la excepción. Los mismos usuarios del servicio de guardia han agredido a los médicos, a las enfermeras e incluso han violentado el edificio destrozando algunos vidrios”. Y confirmó que en esos casos tuvo que hacer las denuncias correspondientes.
Respecto de los servicios con que cuenta la guardia del hospital, aclaró que “tenemos todos los necesarios y esa es una de las virtudes que tiene el Complejo Sanitario. Porque tenemos incorporados equipos de Emergentología y el shock-room como si fuera una terapia intensiva, pero en la guardia. Allí podemos hacer maniobras para resucitar a un paciente crítico y después lo derivamos a las diferentes unidades de cuidados o si es necesario, a cirugía”.
Sobre el porcentaje de personas que mueren en la guardia, Allende lo consideró bajo. “Para que se entienda, cuando una persona llega traumatizada tiene lo que se denomina la “hora dorada” que a nivel médico se entiende como el tiempo crítico de atención, que es muy importante porque la mayoría de las muertes se dan en el mismo lugar donde ocurre un siniestro”.
El director del hospital explicó que la mayoría de las muertes se producen por traumatismo cráneo encefálico y que esas personas pierden la vida en el lugar del accidente. “Después viene una franja de emergencias que en ciudades chicas, como la nuestra, que además tiene una unidad de trauma como la de este hospital, que si son trasladadas correctamente, llegan con vida. Y un número muy importante de ellos recibe el tratamiento intensivo y todos tienen chances de sobre vida”, dijo Allende.
Entre médicos, enfermeras y auxiliares, la guardia trabaja con 60 personas porque ya no se hacen cargo de la actividad pre hospitalaria que ahora realiza el SEMPRO (Servicio de Emergencias Provincial). “Lo bueno de este servicio es que hay más ambulancias donde se producen los accidentes. Para nosotros es mucho más ordenado trabajar de esta forma porque ya no tenemos que distraer a un médico para que salga a la calle a ocuparse de un accidente", señaló.
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