Durante la mañana del martes, en una vivienda de calle 10 bis número 735, se vivieron momentos tensos y debió intervenir la policía. Dos hermanos, Fernando y Natalia Lucero, ingresaron por la fuerza a la vivienda que estaba a nombre de su madre que falleció hace seis años.
La vivienda de calle 10 bis entre 113 y 115 fue otorgada por el IPAV a Olga Torrilla hace más de 24 años. Según los hijos de la mujer, pagaron durante 17 años, pero cuando Torrilla falleció, hace seis años, no se abonaron más cuotas.
En esa casa quedó viviendo Fernando Lucero, hijo de Torrilla, que durante algunos años estuvo trabajando y viviendo en Casa de Piedra.
Hace más de un año, el inmueble se quemó-ellos desconocen si fue de manera intencional-y la casa quedó vacía, ya que el fuego consumió el techo y gran parte de la habitaciones.
Fernando y Natalia Lucero ingresaron esta mañana a la fuerza en la vivienda y dialogaron con los medios de comunicación. Explicaron que “nos enteramos que le habían otorgado la casa a otra persona y es algo totalmente injusto porque esta casa es nuestra. Desde el IPAV nos pidieron que hagamos la sucesión y acá está el documento firmado por el doctor Fabián Rodríguez. Y ahora nos quieren quitar nuestra casa…”.
“Nos vamos a quedar acá y no vamos a permitir que nos saquen lo que es nuestro. Además, tengo seis hijos y no tengo donde vivir”, afirmó Natalia.
Efectivos de la Comisaría Primera se hicieron presentes en el lugar, intentaron que Fernando saliera de la casa para dialogar, pero se negó.
Luego llegó un hombre con una mujer mayor y un documento del IPAV que otorga la vivienda de barrio.
Cruzaron palabras con Fernando y Natalia Lucero y la policía tuvo que intervenir. Pero luego el hombre se retiró del lugar y la policía también.
Hasta el medio día del martes, ninguna autoridad del IPAV se hizo presente en la vivienda.
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