Un veterano de Vietnam lo tiene en su sótano en Alabama, EE UU.
Desde entonces, la policía se comunica con el hombre a través del tubo de PVC que une el búnker donde se encuentra –a tres metros bajo tierra, dentro de su propiedad– con el mundo exterior, por donde se le hacen llegar al chico las medicinas que necesita, ya que sufre síndrome de Asperger y tiene trastorno de atención e hiperactividad.
"Ethan llora y pide que vengan sus padres", lamentó Virgil Skipper, alcalde del pequeño pueblo de 2300 habitantes que se mantiene en un estado de espera y tensión por la situación. Pese a los reclamos del niño, su captor se niega a entregarlo.
Los padres del chico no fueron identificados ni hicieron declaraciones públicas. Sí recibieron la visita de varias autoridades y pidieron a la gente rezar por la vida de su hijo. "Ellos están tratando de aguantar todo esto", comunicó Skipper.
Curiosamente, el sheriff de Midland City, Wally Olson, afirmó: "Quiero agradecer al señor Dykes por cómo está tratando al niño, que recibió sus medicinas, libros para colorear y algunos juguetes." Olson señaló que "dentro del búnker hay cobertores para afrontar el frío". Mientras tanto, los pobladores locales iniciaron en las últimas horas una vigilia con velas, para pedir por la liberación del pequeño. «
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