Goye desmintió a Weretilneck: dijo que avisó sobre la posibilidad de saqueos. La Provincia anunció indemnizaciones luego de que el intendente se desligara.
Ante las preguntas sobre por qué no hubo una prevención más eficiente dijo una y otra vez que la seguridad no es responsabilidad municipal sino que corresponde a la provincia y subrayó que "en la primera acción" contra el supermercado Changomas "había escasos 20 policías".
En cambio, Goye resaltó la receptividad y el apoyo que encontró en el gobierno nacional, y que se tradujo en el rápido envío de varios cientos de gendarmes.
El intendente aseguró que las versiones de que habría saqueos (de la que dio cuenta días antes en declaraciones periodísticas) también habían sido comunicadas al ministro de Gobierno de la provincia, Luis Di Giacomo.
Desmintió así al gobernador Alberto Weretilneck, quien aseguró horas antes desde Viedma que no había tenido "información oficial" que anticipara los saqueos. "Yo se lo planteé al ministro en un viaje que hicimos en mi vehículo desde Llao Llao a Bariloche. Estaba claramente hablado", insistió Goye.
Dijo que el manejo de la policía y la política de seguridad no son atribuciones del municipio y también se desligó de cualquier obligación de indemnizar a los comerciantes que sufrieron daños. Anoche el gobierno provincial anunció que asumiría esa responsabilidad.
Goye atendió ayer a la prensa luego de mantener largas reuniones con dirigentes vecinales y sociales, que se retiraron disconformes (ver aparte), con el ministro de Acción Social de la provincia Ernesto Paillalef y también con representantes de la Cooperativa 1º de Mayo, que fue señalada como promotora de los disturbios. El diálogo de Paillalef con esta última organización habría generado tensión con Weretilneck, quien negó tener compromiso alguno con ellos y sostuvo que "el gobierno no negocia con delincuentes y saqueadores".
Goye dijo que acordaron asistir "a través de distintos programas" a las cooperativas que agrupan a los desocupados y familias de escasos recursos. Explicó que la idea es ofrecerles una remuneración básica a cambio de contraprestaciones laborales en futuras obras públicas, tanto de la provincia como del municipio.
Dijo que asumía la responsabilidad que le toca por los sucesos del jueves y aceptó que "nadie está conforme, ni siquiera el gobierno" con las respuestas ofrecidas a la demanda social. "La sociedad está golpeada por un sistema clientelar que lleva años y al que todavía no pudimos cambiar", explicó a modo de mea culpa. Pero también ensayó una justificación: "nadie puede hacer magia en una administración municipal que asume con una deuda de 55 millones de pesos".
Goye mostró una actitud indulgente hacia la cooperativa 1º de Mayo, a pesar de que ayer, a poco de comenzar los saqueos, su secretario privado y jefe de Gabinete, Oscar Borchichi, les había adjudicado la responsabilidad principal en los incidentes.
Lo mismo hizo horas después el gobernador Weretilneck. Cuando se lo recordaron, Goye tomó distancia. Dijo que "el gobernador seguramente tendrá información que yo no tengo".



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