Tensa votación en Uruguay por la ley de caducidad

Los diputados del Frente Amplio no lograban alcanzar el voto que faltaba para derogarla

MONTEVIDEO.- La Cámara de Diputados de Uruguay seguía enfrascada esta madrugada en un áspero debate sobre la polémica ley de caducidad que en 1986 otorgó la amnistía a los militares acusados de crímenes durante la dictadura. La bancada oficialista, que busca derogar la ley validada por los uruguayos en dos referendos en los últimos 22 años, no lograba imponer su voluntad mayoritaria porque un diputado rebelde, en desacuerdo con la iniciativa, anunció que no iba a sufragar; así, la votación quedaría empatada.

Tanto dentro como fuera del Palacio Legislativo se vivía un clima de alta tensión. Puertas adentro, todas las miradas caían sobre Víctor Semproni, el diputado del Frente Amplio que se opone la derogación de la ley y que privó a la izquierda del voto necesario. Puertas afuera, militantes sindicales y familiares de víctimas de la dictadura realizaban una vigilia e intentaban presionar a los legisladores.

De los 50 diputados del Frente Amplio, sólo Semproni, un sindicalista bancario jubilado que fue guerrillero y preso de la dictadura, se alineó con el planteo del presidente José Mujica sobre la inconveniencia de sancionar el proyecto. De esa forma, Semproni -que ayer recibió insultos en pancartas de manifestantes y que tuvo que moverse con custodia policial en el Palacio Legislativo- desacató el mandato del Frente Amplio.

En la tarde y en la noche hubo gestiones de último momento para pedirle que cambiara de opinión y votara con sus compañeros, pero Semproni dijo que no iba a abandonar la sala a la hora de votar, porque coincidía con Mujica en que eso perjudicaba al país y a la izquierda, pero que tampoco apoyaría el fin de la amnistía.

La jornada comenzó con mucha confusión sobre este complejo debate. Mujica, que había hecho dramáticos llamados a sus diputados para frenar la votación del proyecto de derogación, usó su espacio radial semanal para pedirle a Semproni que, por unidad partidaria, votara con su bancada. El mandatario pidió a Semproni que, tal como anunció, no se retirara de la sala a la hora de votar y acompañara la decisión de sus colegas "a pesar de su discrepancia''. El pedido de Mujica sorprendió y generó confusión.

Después de que Mujica se fue a descansar a la estancia presidencial de Colonia, se efectuaron varias reuniones para presionar a Semproni, sin un efecto positivo para el oficialismo.

La sesión del Parlamento se abrió poco después de las 15, precedida de reuniones de todas las bancadas y especulaciones sobre la posibilidad de que en un panorama de empate con 49 a favor, 49 en contra y una abstención, algún diputado pudiera darse vuelta.

El representante frentista Felipe Michelini, hijo de Zelmar Michelini, el senador que fue asesinado en Buenos Aires el 20 de mayo de 1976, abrió el debate con un informe a favor del proyecto. Cuestionó "la impunidad" que tuvieron los militares y dijo que la prioridad era cumplir el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en febrero condenó a Uruguay y ordenó dejar sin efecto la ley de caducidad.

La oposición cuestionó el proyecto, dijo que era inconstitucional y criticó al Frente Amplio por querer lograr con su mayoría parlamentaria lo que no pudieron en dos consultas populares, en 1989 y en 2009.

"La gente está más preocupada por la violación a los derechos humanos de hoy, más que sobre lo del pasado", dijo el diputado del opositor Partido Nacional, Jorge Gandini, anoche cuando faltaban más de 50 legisladores para exponer su posición.

Comentá la nota