En la carpa de grandes dimensiones, levantada frente a la Municipalidad de Santa Rosa, se resguardan durante todo el día simpatizantes de Elpidio Guaraz, los cuales provienen de diferentes localidades del distrito y otros departamentos del interior provincial.
De hecho, ciudadanos de Tucumán y Santiago del Estero, con dudosos antecedentes, fueron registrados por la policía de Catamarca en los accesos a Santa Rosa. Y frente a la requisitoria de la documentación pertinente, la mayoría de los individuos que tenían por destino arribar a la localidad de Bañado de Ovanta, desistieron de la visita.
Con algunos rostros extraños que deambulan alrededor de la plaza principal de Santa Rosa, los pobladores del lugar viven una tensa calma. Y en ese clima cargado de tensión, muy pocos ciudadanos -aparte de los funcionarios- estarían acompañando al intendente suspendido que se niega a entregar la comuna.

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