Teniendo en cuenta el proceso inflacionario, los gremios estatales de Jujuy plantearían una recomposición salarial de un 30 %

La preocupación por el proceso inflacionario empieza a hacerse oír con más fuerza en los estamentos de la sociedad jujeña, y mientras el Consejo Profesional de Ciencias Económicas utilizó la definición técnica de "inflación galopante", los referentes del Frente de Gremios Estatales se sentarán a negociar en los próximos días una nueva pauta salarial con las autoridades del gobierno provincial, en donde la base de los planteos será el desfasaje de los salarios por la inflación acumulada, que algunas mediciones establecen en un 30 %. Probablemente el pedido de recomposición salarial se de en el mismo porcentaje.
Así lo expresó el titular de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE Jujuy), Fernando Acosta, quien brindó un análisis sobre la realidad del proceso inflacionario concebida desde el ámbito de los trabajadores. En efecto enfatizó que es innegable la "enorme" inflación que observan. "Se da sobre todo en lo que tiene que ver con las cosas vitales, las cuestiones como la comida".

El dirigente explicó que la situación se torna peligrosa en la medida en que le va quitando el poder adquisitivo a la gente que trabaja. "En algún momento hubo un poco de recuperación, pero hoy nuevamente hay una gran cantidad de trabajadores debajo de la línea de la pobreza, que va más allá de cifras oficiales o extraoficiales, porque realmente uno ve que gente con trabajo vive en situación de pobreza. Gente que tiene empleo y cobra sueldo, es pobre" expresó.

Para Acosta, se trata de que la mayoría de la gente le esté transfiriendo millones de pesos a un grupo reducido, que son los formadores de precio. Especificó en este sentido que no hay una inflación por un mayor consumo. "Al contrario, el consumo cae e igual hay inflación. Lo que pasa es que está en muy pocas manos la formación de los precios. Hay inflación porque hay un grupo de menos de 200 empresas en el país que son las que marcan cuanto nos va a costar los bienes".

A la par, observó que el único recurso que queda es la demanda de mejora salarial para todos los trabajadores que tienen empleo. Además de eso señaló que sigue habiendo gente sin trabajo o con ocupación muy precaria, que no tiene siquiera la posibilidad de pelear una recomposición salarial.

Pese a observar que el problema se va agravando, descreyó que el proceso inflacionario genere debilidad institucional en el gobierno. "No creo que genere problemas institucionales, como se dio con la hiperinflación. Pero mientras no haya un serio control sobre la economía, quitando el control a las empresas monopólicas u oligopólicas, se van a seguir quedando con toda la plata".

En este sentido dijo que lo más grave es que muestran que las cuestiones de poder no pasan por las instituciones democráticas, donde se podría discutir vía congreso o poder ejecutivo. "El poder pasa por las organizaciones económicas. Son ellas las que mantienen el poder y determinan lo que pasa en el país".

Esta situación trasladada a los próximos encuentros que deba realizar el Frente Estatal ante el estado provincial tornará según el dirigente más duras las negociaciones. "Cada vez hay menos plata para cumplir con obligaciones salariales, porque no reclama la provincia que se distribuya la coparticipación federal, y no hay dinero en los municipios porque la provincia tampoco distribuye como corresponde los recursos para gastos corrientes. Por eso cada vez tenemos peor salud y educación. Va estar complicado, pero no nos vamos a resignar, porque el gobierno no nos va a hacer pagar los acuerdos que tienen con el gobierno nacional, por su obsecuencia. Las consecuencias de eso no nos la pueden transferir a nosotros. Que peleen por los intereses de la provincia o que se hagan cargo" sentenció el dirigente.

Finalmente consideró válido un hipotético planteo de un 30 de aumento para los haberes de 2010, teniendo en cuenta el proceso inflacionario. "No se trata solamente de plantear un porcentaje de aumento, hay que ver sobre qué se aplica. Por ejemplo, si se da un 30 % de aumento en el sueldo básico, en el bolsillo eso significa solamente un 10 %. No es simple el caso nuestro por la forma en que se han ido deformando los sueldos por la forma de liquidar que tiene el gobierno y que se niega a unificar los montos".

No obstante señaló que es el concepto que lo que se perciba este año debería ser por lo menos un 30 % superior a lo que se ganaba el año pasado. "Es lo mínimo que uno espera en el bolsillo por la inflación que hubo. Igual perdemos todos los valores intermedios y los aportes, pero por lo menos podemos llegar a recuperar los valores de hace un año", concluyó.

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