Los graves incidentes y más que eso, se suceden en torno al fútbol nacional. Curiosamente los últimos hechos no se están registrando sólo en ocasión de un partido de la máxima categoría. También tristes episodios ocurren cuando se juegan encuentros hasta por la categoría inferior como la “D”, sin descartar que, también, se originan en otro tipo de certámenes.
Lleva esto a deducir que hay algo más allá de lo propiamente futbolístico. Los afanes, intereses, ideas y vaya a saber uno que, tienen distintas visiones y versiones aunque en todos los casos, con idénticas características tanto en el inicio como en el desenlace de las tristes y peligrosas disputas personalizadas o grupales.
Otra evidencia es que, las medidas que se pusieron en práctica no resultaron, tal el caso del impedimento para concurrir a los estadios a los hinchas visitantes. O el derecho de admisión, vulnerado con facilidad por alguna treta o bien, con la venta de entradas a los ahora identificados como “hinchas neutrales”. Un rebusque originado desde la propia dirigencia.
Hace pocos días durante un programa de televisión, un conspicuo hincha de Boca Juniors, poco después de salir de la prisión a lo cual fue sometido luego de una reyerta durante un partido de práctica, dio sus argumentos.
Se trata de Rafael Di Zeo, ex “jefe” de la barrabrava xeneize pero según él, ya no va más a la cancha.
Por momentos con el habla similar al de una “carmelita descalza”, puntualizó algunas cuestiones sobre las medidas para frenar estos salvajes desmanes. Por caso objetó el derecho de admisión dado que, según él, así se impide el ingreso a los conocidos, pero tienen vía libre los de las tercera o cuarta líneas, desconocidos y como tales, se infiltran delincuentes.
No está errada esa apreciación. Es casi lógica. La medida rige, como siguen las agresiones adentro o a fuera de un estadio, con muertos en el camino.
Dijo que no todo es por dinero, algo poco creíble pero que, además, cambiaron los códigos. Como si ahora se manejara dentro de la oscuridad.
Lo que resulta claro es que, no es el fútbol el originador de los incidentes. Es sólo un medio propicio por ciertas características y que, tuvo en distintos momentos, cómplices voluntarios e involuntarios, por lo cual la madeja se torna más compleja para desenredar.
Lo dicho por el “Rafa” Di Zeo, veterano en estas lides es que, las medidas adoptadas fueron evidentemente insuficientes, algunas inapropiadas y seguramente, nunca readaptadas.
El tema es que, la convulsión continúa. Los desmanes y la muertes están a la orden del día, con el sinsabor de que nada o muy poco, hasta hoy, se hizo para que vuelva la normalidad.
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