La Municipalidad dispuso clausurar un locutorio, una heladería y un comercio de artículos varios. Según lo informado por el gobierno, en todos los casos las licencias de explotación estaban vencidas desde hacía varios años.
Según esa información, en el caso del locutorio tenía una habilitación del año 1998, que había vencido en 2002. La heladería fue habilitada en 1994, pero el permiso expiró dos años después. En ese caso, en 2001 se solicitó un traspaso de concesión que nunca fue aprobado.
En la última situación se trata de un local que “nunca tuvo habilitación”, por ese motivo ya había sido clausurado en 2004. Los tres negocios, además, no suscribieron al acuerdo de regularización que a fines del año pasado impulsó la gestión de Graciela Rosso. Tampoco pagaban ningún tipo de canon.

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