Temporal en Río de Janeiro: 3 muertos y 6.000 evacuados

Temporal en Río de Janeiro: 3 muertos y 6.000 evacuados
El gobierno de Rousseff tuvo que enviar refuerzos policiales para evitar los saqueos.
El gobierno de Dilma Rousseff debe enviar, de inmediato, una dotación de la policía federal a Río de Janeiro. Se trata de reforzar la seguridad en la capital carioca y en las regiones metropolitanas, que sufrieron las consecuencias de un temporal devastador. Varios camiones que habían quedado atrapados en medio del agua fueron objeto de saqueos en distintos puntos de la ciudad y en la autopista Dutra que desemboca en San Pablo.

Las filmaciones improvisadas con celulares mostraron decenas de personas, entre ellos muchos niños, que se desplazaban con el agua hasta la cintura para acercarse a los vehículos varados. Algunos vecinos dijeron que entre los pobladores que se llevaban las mercaderías, todas alimenticias, había gente armada. De acuerdo con los relatos, hubo también “arrastrones” que victimizaron a los automovilistas en las calles inundadas.

La tormenta, que dejó un saldo de tres muertos, sorprendió a lo cariocas por los problemas de tránsito que se vivieron en la ciudad. Además, perjudicó el funcionamiento del aeropuerto y del subterráneo, lo que obligó al alcalde Eduardo Páez a pedir a los ciudadanos que evitaran salir de sus casas. Los municipios de la región conocida como la Bajada Fluminense resultaron todavía más afectados, lo que llevó al gobierno fluminense a decretar el estado de calamidad pública de esas áreas.

Como resultado, hay más de 6.000 personas que debieron desalojar sus viviendas.

Cuando apenas faltan 6 meses para la Copa del Mundo, que tiene su final marcado en el Maracaná, el temporal dejó al descubierto las falencias de infraestructura en Río. Según afirman los expertos, en países tropicales son comunes las precipitaciones extraordinarias. Pero no necesariamente los fenómenos climáticos deben derivar en un caos ciudadano. “Si hubiera adecuados sistemas de drenaje en las avenidas y calles, las aguas bajarían rápido”, dijeron. También marcaron como un problema grave el sistema de recolección de la basura, que no es lo suficientemente ágil como para evitar que obstruyan los desagües. Según relataba un columnista del diario O Globo, los ríos se han convertido “en latas de basura donde se arroja de todo: desde sofás a neumáticos, botellas, bolsas de basura, etc”.

Río, cuyo intendente Páez preside este año el llamado Grupo C 40 de grandes ciudades del mundo, cuenta con un sistema de alerta. Y ya se mapearon las áreas de riesgo de derrumbes en la capital. De hecho, esto permitió evacuar a los vecinos de esas regiones, donde efectivamente ayer se verificaron desplomes de casas. Sin embargo, el reasentamiento de esas poblaciones marcha con lentitud, a menudo por impedimentos judiciales.

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