La tormenta fue con abundante caída de agua y ráfagas de viento desde el sur. Hubo desde ríos crecidos a caminos cortados y casas inundadas.
Un temporal de lluvia abundante y ráfagas de viento que sobrepasaron los 50 kilómetros por hora, se registró en las últimas horas del lunes último en casi todo el territorio provincial, y como ocurre habitualmente, el saldo fue de caminos anegados, viviendas inundadas, rutas cortadas y hasta personas que tuvieron que ser evacuadas. Además, los daños alcanzaron hasta el recientemente colocado pavimento de las avenidas Belgrano (entre Virgen del Valle y Sarmiento) y Güemes (entre Lavalle y Ayacucho) en la capital provincial: muchos de los pedazos del pavimento quedaron sobre la vereda.
La lluvia se extendió hasta aproximadamente las 4 de ayer, y permitió superar la media mensual esperada.
Pero los inconvenientes más severos fueron los problemas con la energía eléctrica, que anoche al cierre de esta edición persistían en varios puntos de la geografía provincial.
Apenas comenzaron a sentirse las primeras ráfagas de viento y cayeron las primeras gotas de lluvia, los cortes de electricidad se multiplicaron dejando la ciudad sumergida en tinieblas en varios sectores.
De acuerdo con lo que informó ayer la empresa distribuidora EC Sapem, la transportista Transnoa SA cortó el suministro por la línea troncal desde Recreo, por una falla en el sistema y no la reconectó hasta anoche. La EC Sapem tuvo que realizar cortes rotativos en varios puntos de la provincia, y solicitar a las empresas de El Pantanillo y otras fábricas, que reduzcan al mínimo su consumo y que generen con sus propios equipos hasta que se restablezca el servicio con normalidad. El Valle Central se proveyó especialmente con la electricidad que se aportó con los generadores, aproximadamente 40 megavatios.
Anegamientos y evacuados
Las viviendas ubicadas en el sureste de la Capital fueron las más castigadas por la lluvia, además de que recibieron prácticamente todo el caudal de los desagües que llegan desde los barrios más altos. Aunque la Municipalidad está realizando las tareas de ampliación de los canales, no fueron suficientes y muchas viviendas terminaron anegadas.
La crecida del río El Tala, además, provocó nuevamente que se tuvieran que evacuar algunos veraneantes que estaban alojados en las instalaciones del camping, al igual que ocurrió durante la última lluvia, el pasado 20 de enero.
Igualmente, con la crecida del río El Tala de nuevo volvieron a cortar el suministro de agua potable a los barrios del oeste de la Capital, porque las piletas de potabilización no pueden recuperarse con rapidez porque el agua del río llega con sedimentos hasta las plantas.
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