Comerciantes, empresarios y sindicalistas coinciden en que enero presenta cifras de ocupación y de actividad muy inferiores a las de los últimos veranos. Vaticinan un febrero flojo por lo que su mayor expectativa pasa porque el panorama mejore durante la segunda quincena de este mes.
La incertidumbre económica, la brusca caída del poder adquisitivo, los precios, el clima, la competencia brasileña o la ausencia de una adecuada promoción de la ciudad.
Esas son algunas de las razones con las que comerciantes, empresarios o gremialistas intentan explicar por qué Mar del Plata está atravesando por una de sus peores temporadas de la última década.
Aunque no haya unanimidad al momento de señalar los motivos, sí parece existir un acuerdo generalizado sobre la forma en la que está transcurriendo este verano.
Balnearios, restaurantes, hoteles, teatros y transporte funcionan a media máquina y se mantienen así aún durante los fines de semana, en los cuales se supone que la ciudad debería colmarse de visitantes.
El último domingo dejó como testimonio varias escenas inusuales: carpas vacías, sombrillas cerradas, taxis esperando en las paradas, lugares disponibles para estacionar o mozos con los brazos cruzados, a la espera de que llegaran los clientes.
"Las cosas no van bien y eso es imposible de disimular", le aseguró ayer a LA CAPITAL la secretaria general del sindicato de Gastronómicos, Mercedes Morro. Según la dirigente, para tener dimensión de lo que ocurre basta con observar de qué manera funcionan algunos restaurantes a los que definió como el "barómetro" de la actividad. "Sus dueños me dicen que hacen apenas 1 o 2 turnos por noche, cuando el verano pasado podían hacer 3 o 4", comentó.
Morro mencionó otro dato que describe con elocuencia la situación dentro del rubro. Según reveló, durante esta temporada la escuela de capacitación de su gremio tuvo entre un 25 y un 30% menos de demanda que en el anterior para cubrir vacantes en locales gastronómicos de la ciudad. "Este es un panorama que nos preocupa porque con este enero, no me quiero ni imaginar lo que pasará en febrero", indicó.
Mejora los fines de semana
Al ofrecer su visión sobre la temporada, el concesionario del balneario 24 de Punta Mogotes, Luis María García, explicó que en lo que va de enero la actividad es "muy baja" durante la semana y repunta cuando llegan "los fines de semana" pero con una demanda "bastante inferior a la que había el verano pasado".
Para el empresario las cosas no marchan bien desde fines de 2015, ya que los meses de noviembre y diciembre últimos tampoco tuvieron el nivel de convocatoria que solían tener en años anteriores.
"En esta oportunidad se ha licuado también el turismo que había entre noviembre y las fiestas navideñas, que era un capital muy importante para la ciudad", aseguró.
Según García, en las playas los servicios gastronómicos tampoco están funcionando como durante los otros veranos. "Hay una caída en la actividad del 30%, lo que muestra que la gente cuida el bolsillo. Además en Punta Mogotes quedaron algunos locales vacíos, lo que es extraño en comparación con lo que ocurría durante otros veranos", indicó.
Para el empresario, en contra de lo que algunos sugieren, la mala situación no se relaciona con el nivel de precios que se ofrecen en Mar del Plata. "Al contrario, me consta que se ha hecho un gran esfuerzo por preservar las tarifas lo más cerca posible de los valores vigentes el año pasado, con aumentos del orden del 20%. Por eso hay que pensar en que el problema pasa por otro lado. Ahora lo que nos queda por delante es esperar a que enero mejore y aprovechar los feriados de Carnaval, porque después de eso, la temporada se termina", sostuvo.
Taxis y alquileres
En el gremio de los taxistas también prevalece una mirada negativa sobre cómo marchan las cosas. Juan Carlos, quien habitualmente trabaja desde la parada de Colón y Olavarría, aseguró que él y sus compañeros están "desconcertados" frente a lo que ocurre. "No hay gente y por eso estamos trabajando la mitad que el año pasado", afirmó.
"Durante la semana trabajamos igual que el resto del año y la cosa mejora un poco recién los fines de semana, pero ni se compara con el verano pasado", sostuvo.
Para Dante, otro taxista que hace "base" en centro, la menor afluencia de visitantes es "notoria". Es algo que, según dijo, advierte tanto en su recaudación como en su rutina. "Para ir hasta Punta Mogotes hoy tardo 20 minutos, cuando otros años demoraba 40", explicó.
En línea con el balance realizado días atrás por el Colegio de Martilleros, Eliana, empleada de una inmobiliaria céntrica le confirmó a LA CAPITAL que el volumen de alquileres está "un 20% por abajo" en relación a la temporada pasada. "Hay mucha mercadería disponible que no se ocupó y que a esta altura ya no se va a ocupar por lo que resta de esta quincena", sostuvo.
Según dijo, el panorama es "más o menos similar" en todas las inmobiliarias que operan con departamentos ubicados en el micro y el macrocentro y "tal vez algo peor" para las que trabajan con propiedades más alejadas.
"Recién en las últimas horas empezaron a haber más consultas de parte de los que están pensando en hacer alguna escapada el próximo fin de semana o el siguiente. Pero en relación a febrero el movimiento es muy poco", afirmó.

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