Un templo del vino en “honor” a Mazzón

Un templo del vino en “honor” a Mazzón

El operador peronista es el jefe político del intendente, quien decidió homenajearlo. El edificio es parte de un complejo cultural. Críticas por no haber reconocido a algún referente de la vitivinicultura regional.

El Centro de Congresos y Exposiciones de San Martín, ubicado en el corazón del parque Agnesi, comenzó a construirse en noviembre de 2010 y, luego de cuatro años de trabajos, será formalmente inaugurado este 17 de noviembre, cuando se realice allí  el congreso provincial del justicialismo mendocino, encuentro durante el que el gobernador Francisco Pérez asumirá la presidencia de su partido.    

El edificio principal del complejo lleva el nombre de Francisco, como un doble homenaje a la figura del Papa pero también a la del general San Martín a través de su segundo nombre; el lugar tiene una sala con capacidad para 500 personas y enfrentado a ella, un auditorio para otros 400 asistentes. Si bien quedará formalmente inaugurado en noviembre, sus instalaciones están listas desde mediados de año y es por eso que ya ha sido utilizado para diversos acontecimientos y reuniones.  

Junto a este enorme edificio, se levanta el “Templo del vino”, un edificio que completa el complejo cultural y que está terminado en un 85%; se trata de un auditorio para 180 personas que será destinado fundamentalmente a la cata, concurso y degustación de vinos.  

Este segundo edificio, el más grande en su tipo de la Argentina y cuya curiosa construcción recrea las formas de un tonel, quedó en medio de una polémica ya que el intendente, Jorge Giménez, decidió que lleve el nombre de Juan Carlos Mazzón, el “Chueco”, uno de los operadores políticos más influyentes a nivel nacional y líder del sector Azul, al que pertenece el jefe comunal.  

“Estoy convencido de que debe ser así; Mazzón es un militante con 40 años de actividad que ha hecho mucho por la democracia, también por Mendoza y estoy convencido de que hay que reconocérselo en vida”, dijo Giménez, y siguió: “Él es peronista, pero yo he visto en su despacho de Casa Rosada a gobernadores de todos los colores, a la mayoría de los intendentes de Mendoza, aunque algunos no lo reconozcan, y también a empresarios, todos pidiendo lo mismo: alguna gestión o algún trámite que destrabe un proyecto, y él siempre ha colaborado, también lo ha hecho con Mendoza y con San Martín”.  

-La principal queja es ¿por qué no eligió a un referente de la vitivinicultura?  

-Mire, a ese edificio lo van a usar bodegueros y productores y para eso fue pensado, para potenciar la producción local y ése es otro aporte nuestro a la actividad, pero yo vengo de la política y ese complejo cultural se construyó gracias a la política bien entendida y a la gestión mía y de gente como Mazzón, que ayudó a conseguir los recursos para esa obra y para tantas otras que hoy tiene San Martín, donde hay diez veces más inversión pública que en cualquier otro departamento de la región.  

Giménez tiene la decisión tomada, pero la imposición del nombre debe contar con el acuerdo del Concejo Deliberante. “Prefiero no opinar hasta ver el proyecto”, esquivó Bartolomé Robles, presidente del cuerpo, aunque está descartado que la mayoría oficialista  aprobará el pedido sin mayores problemas.  

Sin embargo, eso no significa que el radicalismo comparta la idea y vaya a acompañarla. “Nos vamos a oponer en el Concejo y en la calle porque es una barbaridad; vamos a llamar a la reflexión de la sociedad porque el nombre de Mazzón no tiene la menor relevancia en el mundo de la vitivinicultura”, dijo Sergio Dubé, jefe departamental de la UCR.

“A un edificio que es de todos, Giménez quiere ponerle el nombre de un amigo suyo como si fuese su casa o un pueblo feudal. Nos vamos a oponer porque no tiene ningún sentido, si quiere homenajear a Mazzón que se compre una mascota y le ponga Juan Carlos”, ironizó con contundencia el edil.  

Javier Palau, presidente del Centro de Viñateros y Bodegueros también se mostró contrario a la idea: “Creo que el nombre de Mazzón no tiene nada que ver con la vitivinicultura y si hablamos de un Templo del Vino, me parece que hubiese sido más acertado reconocer a figuras que han hecho mucho por la actividad, como pueden ser Carlos Crotta, Fantelli o el cura Oreglia, que tanto hizo por la vitivinicultura de la región y a quien muchos hemos leído en el colegio Don Bosco de Rodeo del Medio. Insisto, es un error: será el edificio más importante del país para la cata y degustación de vinos y llevará el nombre de alguien que no es referente de la enología”.  

Sergio Pinto, presidente de la UCR, comentó: “Mazzón es un gestor importante dentro de la política, de buen trato y relación con la oposición, algo que siempre es destacable, pero creo que se desvirtúa todo al homenajearlo en un edificio que ha sido pensado para la actividad vitivinícola, porque Mazzón no tiene nada que ver con los vinos”. 

El poder peronista

Juan Carlos “El Chueco” Mazzón tiene 70 años y es desde hace más de dos décadas un hombre importante del peronismo, con despacho propio en la Casa Rosada y fuerte llegada a las principales figuras del Gobierno. 

El hombre tiene el cargo de Coordinador General de Asuntos Político-Institucionales pero, se sabe, además de apoyar gestiones provinciales y municipales (como dice el intendente Giménez), tiene un lugar asegurado en la mesa chica del PJ, el lugar donde se ponen y sacan candidatos, siempre cerca de los poderosos de turno, se llamen Menem, Duhalde o Kirchner. Ahora, dicen que ya trabaja para consolidar la candidatura presidencial de Daniel Scioli.

Mazzón es santafesino pero estudió en Mendoza, donde también arrancó su militancia peronista. En los ´80, junto a José Luis Manzano, creó los “azules” y luego, ya en los ´90, adquirió independencia y proyección propias a nivel nacional.

Así, con el tiempo, fue ganando espacios y esos espacios le dieron la posibilidad de manejar parte de los hilos de la política sin ocupar cargos de relevancia y “poner” al frente de la lista del PJ a los dos últimos gobernadores: Celso Jaque y Francisco Pérez. Fue además un gran sostén del intendente Jorge Giménez, a quien lo une una estrecha amistad.

Aunque pasa la mayor parte del tiempo en Buenos Aires, se las ha ingeniado para seguir conduciendo a los azules, durante años el sector interno más poderoso del PJ. 

Con él están identificados, además de Giménez, los hermanos Adolfo y Alejandro Bermejo, senador nacional e intendente de Maipú, respectivamente; los también jefes comunales Roberto Righi (Lavalle), Martín Aveiro (Tunuyán) y Juan Carlos De Paolo (General Alvear); el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús; la directora del Banco Nación Patricia Fadel, además de varios de los legisladores provinciales y concejales que tiene el PJ.

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