Según afirma un diario mendocino, los profesionales de la salud de Entre Ríos desconfían de las vacunas compradas por el Gobierno porque aseguran que éstas no vienen con prospecto y tendrían un adyuvante dañino para la salud.
La mayoría de esas dosis estarán, por ahora, bajo custodia de organismos de Salud y se comenzarán a aplicar gratuitamente a los grupos de riesgo: trabajadores de salud, menores de 5 años, embarazadas y otros pacientes con patologías que requieran de la inmunización, siendo la provincia de Entre Ríos una de los pocas zonas donde han desembarcado parte de las vacunas. Se trata de unas 30 mil enviadas el pasado 5 de marzo por el Gobierno.
Y es allí dónde, en medio de una incipiente desconfianza, un grupo de profesionales de la salud, entre ellos médicos, enfermeros y especialistas en el área inmunológica, se han negado a vacunarse con esas dosis.
La primera razón es que las vacunas no traen prospecto, es decir no se sabe qué contienen, ni qué efectos adversos puedan tener. La segunda es la casi segura posibilidad que la vacuna contenga adyuvantes inmunológicos, más precisamente el denominado "Escualeno", un elemento supuestamente natural pero que causa un gran número de enfermedades autoinmunes, de acuerdo a investigaciones científicas recientes.
Por caso, con sólo buscar en Wikipedia en el siguiente link: http://en.wikipedia.org/wiki/Squalene puede verse que la vacuna de Novartis con Escualeno no fue autorizada por la FDA.
"Esta falta de información nos puso en un dilema a mi y a mi familia con niños en edad de riesgo acerca de si vacunarnos o no", admitió un profesional de la salud de Entre Ríos ante la pregunta de MDZ.
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