Temen "explosiones sociales" en Francia ante una ola de despidos en el futuro

Temen "explosiones sociales" en Francia ante una ola de despidos en el futuro
Así lo admitió el ministro del Interior galo, Manuel Valls. En los últimos meses se sucedieron diversos anuncios de cesantías que derivaron en huelgas y movilizaciones. Las automotrices y otras importantes compañías planean recortes.

Las protestas se multiplican en Francia como consecuencia de la crisis económica y los anuncios de cierres de fábricas y planes de despidos. Ayer, mientras tenía lugar una concentración ante el ministerio de Trabajo, el ministro del Interior, Manuel Valls, reconoció el riesgo de "explosiones sociales".

Según datos de la CGT francesa, la concentración contó con 150 trabajadores de Sanofi Toulouse y Montpellier, 100 de Goodyear Amiens –que el viernes pasado se enteraron por la prensa de la hipótesis de cierre de su establecimiento en 2014–, unos 50 trabajadores de la empresa Candia de Lude que llevan varias semanas de huelga contra el cierre y 200 trabajadores de PSA Aulnay, en huelga desde hace 15 días.

En los últimos meses se sucedieron en Francia diversos anuncios de despidos que derivaron en crecientes huelgas y movilizaciones en enclaves fundamentales de la economía gala, como la industria automovilística (PSA y Renault), en el gigante de los neumáticos Goodyear, en la farmacéutica Sanofi y en las tiendas Virgin, entre muchas otras empresas.

Por su parte, los asalariados de la refinería Petroplus de Petit-Couronne se encuentran en estado de vigilia hasta el próximo martes, día en el que está previsto que llegue una eventual propuesta de adquisición de su planta para evitar el cierre. Según una encuesta de una ONG de investigación económica, el gabinete Trendeo, publicada el martes por el diario económico Les Echos, Francia perdió más de mil fábricas desde 2009.

"La degradación del tejido industrial francés se aceleró de nuevo en 2012, con un aumento del ritmo de cierres del 42%; el año pasado, cerraron 266 fábricas de más de diez empleados", afirma el estudio.

Empleados de varias empresas en conflicto, reunidos en la asociación Licencielles, llamaron a una manifestación contra los despidos "bursátiles" el 12 de febrero ante la sede de Goodyear, en la periferia de París.

Su asociación de "empresas en lucha" agrupa a empleados de firmas tan diversas como Pilpa, Bigard, Crédit Agricole, Faurecia, FNAC, Ford, Fralib, Samsonite, o Sodimedical, que reclaman una ley contra los despidos bursátiles.

El 29 de enero se realizó ya una manifestación de empleados de diversas empresas para oponerse a "los despidos en los grupos que tienen beneficios".

"Hoy asistimos menos a movimientos sociales que a implosiones o explosiones sociales que hay que tratar de comprender, pero que no podemos admitir", declaró el ministro del Interior.

"Podemos tratar de comprender las razones que llevan a hombres y mujeres a la desesperación, pero no podemos admitir la destrucción de la herramienta de trabajo", completó la postura el funcionario del gobierno socialista que preside Francois Hollande. Según la prensa parisina, los servicios de inteligencia de la policía francesa recibieron recientemente órdenes de seguir "de cerca" a las empresas en conflicto a fin de prever eventual una "radicalización" de los movimientos sociales.

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