Así lo manifestaron familiares de Patricia Hernández y Lorena Gómez. Aseguran que "nadie controla" que Esteban López cumpla esa restricción. Se cumplió un mes del episodio y allegados a las víctimas volvieron a marchar para pedir justicia.
A un mes de la muerte de Patricia Hernández y Lorena Gómez, las amigas que fueron atropelladas en la intersección de la Ruta 8 y calle Battaglia, en el centro de Pilar, sus familiares y amigos volvieron a marchar para exigir justicia.
En esta oportunidad, se congregaron en la Plaza 12 de octubre y desde allí se dirigieron hacia las puertas de la Fiscalía. Además mantuvieron una audiencia con el intendente Humberto Zúccaro.
Allí, los allegados a las mujeres manifestaron el temor que tienen de que el acusado, Esteban López, vuelva a manejar pese a la restricción que pesa sobre él tras el episodio, y luego de haber recuperado la libertad al pagar una fianza de 100 mil pesos.
"La justicia es un desastre, la persona quedó libre y lo único que se logró fue que no le permitan manejar pero en realidad no sabemos sí eso se cumple. Sabemos que toda la vida infringió las leyes por lo tanto no sabemos si se va a subir a cualquier auto y así seguir manejando", planteó Daniela Gómez, hermana de Lorens, una de las víctimas. Asimismo, la mujer se quejó frente a "las leyes que no se hacen cumplir".
"Esta persona manejó siempre de una manera poco adecuada, todos lo conocían. A eso le sumamos que circulaba con la patente de la camioneta adulterada, claramente hay responsabilidades del Poder Ejecutivo, Legislativo y de la Policía", mencionó la mujer.
Finalmente sentenció: "Si no lo controlaron antes que circulaba como quería y pasaba por arriba a todo el mundo... ¿por qué tenemos que creer que ahora si lo van a controlar?".

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