Teherán busca una votación masiva para asegurar su legitimidad

Teherán busca una votación masiva para asegurar su legitimidad
El líder del régimen, Ali Khamenei, exigió una "epopeya política"; quiere evitar protestas y críticas como las de 2009
Dos días antes de las cruciales elecciones presidenciales en Irán, el ayatollah Ali Khamenei, líder supremo del país, instó ayer a los iraníes a manifestar su compromiso con el régimen acudiendo masivamente a votar, en un intento de demostrar la legitimidad y la "epopeya" del sistema islámico que encabeza.

Mientras se multiplican las acusaciones dentro y fuera de las fronteras de Irán por la exclusión de candidatos de la contienda, la represión de opositores y la arbitrariedad en los arrestos de activistas, Khamenei afirmó que "cada voto para cada candidato cuenta para legitimar a la República Islámica de Irán".

La "máxima participación" en las elecciones "llevará a una epopeya política", gracias a la cual "los enemigos [en referencia a Estados Unidos, Occidente y sus aliados] comprenderán la naturaleza popular y democrática del poder" en Irán, explicó el líder supremo, durante un acto público difundido por la agencia oficial IRNA.

Con estas declaraciones, Khamenei buscó convertir el cuestionado proceso electoral de mañana en un referéndum de apoyo al régimen teocrático musulmán que lidera, algo que acostumbran a hacer tanto el clero como los militares, en especial el Cuerpo de Guardianes de la Revolución, en cada elección política de envergadura.

El día en que cerraron todas las campañas, el llamado a las urnas de Khamenei se inscribe en un marco de fuerte apatía política en Irán, que comenzó cuatro años atrás, sobre todo entre los jóvenes menores de 35 años -que representan casi la mitad de los 52 millones de votantes-, cuando muchos sintieron que les arrebataron el voto.

En ese entonces, las polémicas elecciones de 2009, en las que Mahmoud Ahmadinejad fue proclamado oficialmente presidente, dieron pie a una ola de protestas encabezadas por los líderes reformistas del Movimiento Verde, Mir Hossein Moussavi y Mehdi Karrubi, que fueron salvajemente reprimidas. Varias decenas de personas murieron y miles resultaron heridas o fueron detenidas, incluidos los dos dirigentes, que denunciaron fraude electoral. Ambos llevan más de dos años de prisión domiciliaria incomunicada y sin juicio.

En relación con estos hechos, Khamenei advirtió ayer a los candidatos presidenciales que se atengan a la ley, para evitar nuevos casos como los de Moussavi y Karrubi.

Al mencionarlos, Khamenei afirmó que "desobedecieron la ley" y "causaron pérdidas al país".

Los sucesos de 2009 llevaron a buena parte del electorado a no votar como signo de rechazo al régimen en las legislativas de 2012, precisamente lo que los dirigentes iraníes buscan en esta oportunidad evitar.

Pero el poder de convocatoria de Khamenei, hoy en día, es dudoso. Desencantada, buena parte de la población iraní duda de si tiene sentido acudir a votar.

"En las últimas elecciones, cuando preguntaba a mis alumnos, todos menos tres o cuatro iban a votar por [el líder opositor] Moussavi. Ahora, sólo tres o cuatro dicen que van a votar", expuso un profesor universitario de Teherán.

Muchos de esos jóvenes reformistas sienten que el reciente veto al ex presidente Akbar Hashemi Rafsanjani los dejó sin candidato, y aún se debaten entre abstenerse o votar al moderado Hassan Rohani, conocido en Occidente por haber negociado una suspensión del enriquecimiento de uranio en 2003, que cuenta con el apoyo de los principales referentes del Movimiento Verde.

Tras la selección por parte del Consejo de Guardianes y dos posteriores retiros, en el campo de batalla electoral quedan ahora seis candidatos en pie: cuatro exponentes considerados próximos al líder supremo, el reformista moderado Rohani y un tecnócrata.

Entre los candidatos principalistas -como se llaman entre sí los conservadores-, los que cuentan con más chances de ganar son el negociador para el tema nuclear Saeed Jalili y el alcalde de Teherán, Mohammad Baqer Qalibafi.

Mientras las sanciones internacionales se vuelven cada vez más duras por el controvertido plan nuclear iraní, el rescate de la economía, en tanto, ha sido el principal tema de campaña de casi todos los candidatos.

LOS CANDIDATOS MÁS FIRMES

ALI-AKBAR VELAYATI

Ex Canciller

Es el principal favorito. Tiene destreza diplomática y apoyo del clero

M. BAGHER-GHALIBAF

Alcalde de Teherán

De 51 años, es un veterano de guerra, conservador y pragmático

SAEED JALILI

Negociador nuclear

Muy conservador y leal a Khamenei, se opone a un acercamiento a Occidente

HASSAN ROHANI

Ex negociador nuclear

Respaldado por los reformistas, quiere acabar con el aislamiento mundial

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