De teflón

Por Graciela Guadalupe

"Comparen los discursos (de Néstor Kirchner y de Macri) y vean quién se hace cargo de las cosas y quién es de teflón." (Del diputado Máximo Kirchner.)

Si siempre es llamativo analizar cómo el peronismo juega el papel de oposición, ver al cristinismo en ese rol resulta una experiencia hechizante.

Tomemos como experimento la última apertura de sesiones legislativas, la primera de la era Macri. El kirchnerismo más duro dijo que el discurso del Presidente fue violento. ¿Qué referencias lo crisparon? Que la inflación haya aumentado 700% en la última década, la brutal presión impositiva acumulada en esos años, el aumento monstruoso del empleo estatal, el alto índice de pobreza e indigencia, la corrupción pública, el ocultamiento de estadísticas y el avance narco en el país.

Ciertamente, la verdad resulta a veces violenta. En cambio, no se escuchó ninguna queja del mismo sector ante el duro, ofuscado y eterno discurso de Cristina Kirchner, en el mismo escenario hace exactamente un año, cuando fustigó al fiscal Nisman, de cuya dudosa muerte había pasado poco más de un mes; cuando embistió contra las cautelares judiciales (de las que ahora abusan los propios kirchneristas apremiados por las leyes); cuando criticó a Israel por reclamar "por la AMIA, pero no por la voladura de su propia embajada"; defendió las secretísimas inversiones chinas, acusando de "estúpidos, subordinados y chiquitos de cabeza y neuronas" a los críticos (hoy se analizan esos contratos); se burló de quienes auguraban saqueos y cortes de luz diciendo que "sólo faltó que dijeran que nos iban a violar a todos" (por suerte, sólo sigue faltando luz), y habló de un desendeudamiento definitivo cuando, por ejemplo, se deben muchos miles de millones de pesos a la Anses y al Banco Central, usados para financiar a la política.

Realmente, causaban candidez los carteles exhibidos ante Macri por el kirchnerismo en el Congreso. "No hipoteques el futuro" (ésa fue tarea nuestra, les faltó decir), "Nicky Caputo es tu amigo (Báez "era" el nuestro y nos traicionó, habrán pensado), "El país no es tu empresa" (mmm... ¿qué recuerdos les vendrán a la mente?), "No a los megamonopolios mediáticos" (que ya no tenemos cómo costearlos), "No a los despidos en el Congreso" (que no sé dónde poner a mi madre, a mi suegra y a una docena de amigos).

Se extrañó ese día la presencia de Máximo Kirchner en el recinto, para quien Macri es como el teflón. Si lo dijo porque sabe que al teflón difícilmente se le "quede pegado" algo, lo terminó elogiando.

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