“En enero y hasta inclusive febrero, la actividad cae notoriamente, no anda casi nadie en la calle”, indicó un taxista a LA UNION, al estimar que la recaudación diaria cayó más de 60 por ciento en relación con meses pasados.
Uno de los sectores más perjudicados por esta situación es la de los autos de alquiler: taxis y remises, quienes ven una baja considerable en la recaudación. “En enero y hasta inclusive febrero, la actividad cae notoriamente, no anda casi nadie en la calle”, indicó un taxista a LA UNION, al estimar que la recaudación diaria cayó más de 60 por ciento con relación a meses pasados.
Sumado a que hay poca gente en la ciudad, la situación económica que atraviesa la provincia está golpeando a distintos sectores de la ciudad. “Está muy flojo el trabajo para el taxista. Hubo un descenso entre un 50 a 60 por ciento generalizado. Todos los compañeros estamos igual”, indicaron los taxistas a este medio.
Recaudación diaria
Sobre las consecuencias de esta caída, se señaló que genera menos fuentes de empleo. “A la noche se sale a trabajar de 19.00 a 7.00 del otro día, y uno llega con 200 pesos a su casa. A fin de mes son $ 5.000 trabajando de noche, con la inseguridad y los gastos. De 00.00 a 5.00, la ciudad no existe, no anda un alma. Por eso es una tortura trabajar toda la noche por una recaudación muy baja”, explicó otro de los trabajadores del volante en diálogo con LA UNION. “Lo único que puede llegar a darnos un alivio en una noche de trabajo es un viaje a algunas de las villas veraniegas, pero eso no sucede siempre, una o dos veces en toda la temporada”, añadió el taxista.
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