El reconocido dirigente radical, posterior al famoso 7D que finalmente no fue tal, dialogó con “el Retrato…” y analizó la situación de los medios oficialistas. Quien fuera Diputado Nacional y estuviera alineado en las políticas kirchneristas, incluyo votó a favor de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, afirmó que “no es un tema prioritario en la actualidad argentina”.
“Solamente me abstuve en el artículo 161”, recordó el dirigente radical, en una directa y llana nota con “el Retrato…”, antes de adentrarse en la situación de los medios de comunicación. Sean privados o público. “La Ley de Medios no es un tema prioritario en la actualidad argentina. Todos estamos hablando de esto porque el Gobierno Nacional tiene la habilidad de instalarlo en la agenda y terminamos discutiendo lo que ellos quieren. Aparte, estamos en el medio de dos monopolios. Estamos discutiendo sobre plata y poder”, agregó inmediatamente. Dejando en claro su postura del caso.
“Cuando voté la ley – enfatizó - recibí presiones de los dos lados (Gobierno y Clarín) y a los dos les dije que no estaba de acuerdo. Con lo cual Néstor Kirchner y el Grupo se enojaron conmigo”.
Sin embargo, paró la pelota y entendió que “es mucho más grave un monopolio en manos. Atenta contra el principio democrático de la pluralidad de voces. Porque, de no ser así, el monopolio es una actividad privada y tenés la opción de mirarlo o no”.
Tampoco dudó en afirmar que “se quejan de Clarín y manejan el 70% de los medios. Yo voté esta ley para defender los medios comunitarios, que siempre fueron más democráticos que todos los grandes medios. Ese tipo que en el garaje de su casa puso una FM y hablaba cuando nadie lo hacía. Esa persona decía lo que pasaba en Argentina cuando el ‘Menemato” y el neoliberalismo estaba achichando absolutamente todo”.
En esa línea, acotó que “el Gobierno debe ser el primer en dar el ejemplo. Como reivindico la educación pública, hago lo propio con los medios públicos. Pero tampoco pueden ser un agente de propaganda infame del gobierno de turno. Todos tuvieron su tendencia, pero otra cosa es que lo conviertan en su medio de campaña”.
De paso, le pegó a los diarios de la ciudad: “Ambos son oficialistas. Dónde salimos a expresarnos las personas que no estamos conformes con las cosas que pasan. Lo hacemos en los medios digitales o en los medios comunitarios, que mantienen cierto grado de independencia. Estos medios le sirven a la comunidad para escuchar o leer otra versión de la realidad”.
En esa línea, valoró el lugar que hoy en día ocupan las redes sociales. Dicho sea de paso, el espacio donde se gestó la última gran convocatoria contra el Gobierno Nacional: el famoso 8N. “La revolución de la Primavera Árabe se hizo por las redes sociales, con tiranías instaladas. Con reyes que hacían lo que quería”, contextualizó.


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