En pocos meses, la boleta de luz de la institución de San Andrés pasó de $175 por mes a $900. Además, la Provincia les adeuda al menos cinco cuotas del subsidio mensual. Le reclaman a la Nación que reglamente la ley 27.218 que establece un régimen tarifario para entidades de bien público.
Por Gonzalo Cores
La gran mayoría de las 13 bibliotecas de San Martín comenzaron a recibir las boletas de luz con aumentos. Por ejemplo, la Biblioteca Alberdi, de San Andrés, sufrió una suba de más del 500 por ciento. Mientras que en 2015 abonaba 350 pesos cada dos meses (175 pesos por mes), ahora está pagando una factura mensual de 900 pesos.
Además, aseguran que la pérdida del poder adquisitivo (el diario Clarín publicó un informe de la consultura Ecolatina que precisa que, entre noviembre y diciembre, se perdió un 8 por ciento del poder adquisitivo) pone en peligro su planta societaria y expresan que hace cinco meses no reciben el subsidio de la Provincia de Buenos Aires.
Esto se lo expresó a LaNoticiaWeb Alicia Raimondo, directiva de la Biblioteca Alberdi, que cuenta con 400 socios que pagan mensualmente 25 pesos y que fue fundada en 1927.
“Ya pagamos tres boletas de 900 pesos. La del gas todavía no llegó, pero también vendrá con aumento. Y la del agua subió, ahora pagamos 1000 pesos, pero ya fuimos a Aguas Argentinas y estamos haciendo el trámite para pagar menos”, afirmó.
Raimondo recuerda que en noviembre de 2015 el Congreso de la Nación aprobó la ley 27.218 que establece un régimen tarifario para entidades de bien público. Fue votada antes del balotaje en el que ganó Mauricio Macri, y Cristina Kirchner la promulgó en diciembre, días antes de dejar la Presidencia. Pero la ley nunca fue aplicada a la práctica. Y con la quita de subsidios por parte del Estado nacional, las bibliotecas –como así también otras entidades sociales y culturales– se vieron afectadas notablemente.
La Biblioteca Alberdi costea la mitad de los gastos operativos a través de subsidios de los distintos estados. El municipal viene cumpliendo todos los meses con su aporte de 6000 pesos. Lo mismo sucede con el subsidio de Nación, que es anual y ronda los 90 mil pesos. Ese dinero se gira a través de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP).
Pero desde la asunción de María Eugenia Vidal en la Provincia, Alberdi no recibió nunca el subsidio mensual, que en 2015 era de 5000 pesos. Antes, ese dinero era girado por la Dirección de Cultura. “Luego fue un ente autárquico. Pero ahora depende directamente de la gobernadora. Entonces, nadie se hace cargo del área y del subsidio”, afirmó Raimondo. La institución tiene que rendir detalladamente, mes a mes, el dinero y el destino de cada uno de estos subsidios.
El otro 50 por ciento del gasto operativo se costea con la cuota societaria, que vale 25 pesos y habilita al retiro de libros y uso de computadores. “Hoy tenemos 400 socios, que cuestan mantenerlos porque con esta retracción, hubo una disminución”, agregó.
A diferencia de lo que sucedió con otras entidades de San Martín, las bibliotecas no presentaron un amparo en la Justicia, pero –manifestó Raimondo– “el Municipio se solidarizó a través de actividades intermedias y está haciendo un listado con todas las instituciones de bien público para elevar un petitorio y ampararnos”.
Comentá la nota