“Les tapamos la boca a varios”

“Les tapamos la boca a varios”
El volante de Trinidad que marcó dos goles de tiro libre ante Del Bono, rescató la fortaleza del grupo y el cambio de actitud del equipo.
No son exclusivos. Aunque en San Juan ese modelo de zapato Nike con el que juega Hernán Muñoz no los tiene otro. Los compró en Mendoza hace un mes y medio. El encargado de cuidar los botines y tenerlos bajo cuatro llaves es Samuel, el utilero de Trinidad.

Por estos días, algunos se preguntan por esos botines, pero la respuesta es sencilla: La esencia está en el pie derecho del dueño.

Los números son notables. En los últimos tres partidos, Hernán Muñoz anotó cuatro goles, todos de tiro libre. ¿Por donde pasa todo?. En la tranquilidad de casa y al finalizar el día feriado, el muy buen volante de Trinidad responde con simpleza. “Algunas veces me equivoco”. Lo que pasa es que sus equivocaciones le están dando alegrías al hincha León. “Todos fueron diferentes y depende mucho de la posición de donde se le pega. Los dos goles contra Del Bono fueron a palos diferentes. El segundo que fue arriba, se pareció al que le hice a San Martín”, cuenta con voz pausada y hasta tímida el jugador de Trinidad.

Tiene 22 años y es hijo de Jorge y Liliana, además es el hermano mayor de Brenda. Sus padres son los hinchas número uno que tiene. Lo siguen a todos lados, desde que jugaba en las inferiores del club. “Los dos goles se los dediqué a ellos que estaban en la platea. En uno de los gestos que me agarró las orejas, ese si fue para lo que hablaron de nosotros. Que después que perdimos el primer partido dijeron que no íbamos a pelear nada. Les tapamos la boca a varios”.

Ya, a esta altura de la entrevista, Hernán empezó a soltarse y las palabras fluyen con más energía. “Después que perdimos con Andino, hablamos mucho en la semana y entendimos que debíamos cambiar la actitud. Lo conseguimos y por eso creo que el desahogo. Lo más importante de este plantel es la fortaleza. Nosotros nos armamos con muy poco y tratando de mantener la base joven del club”.

El mediocampista estuvo a punto de irse a Desamparados a jugar el Argentino A, pero no hubo acuerdo entre las dirigencias por cuestiones económicas. “Eso me hizo más fuerte, porque pienso que debo seguir esforzándome para que pueda crecer. Por supuesto que me hubiera gustado dar el salto de categoría. Pero también se que no debo apurarme. Si las cosas me salen bien en Trinidad, puede ser que alguien le interese en el futuro”.

A esa altura de la noche ya sabe como salió Unión. Que la presión para el próximo partido la tendrá el equipo de Villa Krause. “No jugué nunca en el Bicentenario, dicen que es hermoso. La verdad que es muy bueno que se pueda dar el partido allí frente a Unión, a quien tuve la suerte de hacerle algunos goles”, cuenta sonriente y tomando confianza para lo que viene. Y será cuestión de esperar alguna infracción cerca del área para empezar a pensar en un nuevo gol de tiro libre de Hernán Muñoz.

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