Tandilense al frente del Banco Ciudad de Buenos Aires

La ciudad de Tandil continúa ganando protagonismo en la futura gestión. A la pertenencia del Presidente electo, y la designación de su primo Jorge en la titularidad del Grupo BAPRO, se sumó en las últimas horas la designación del oriundo de nuestra ciudad Javier Ortiz Batalla al frente del Banco Ciudad en el gabinete de Horacio Rodríguez Larreta. 

Según adelantó la agencia LPO Ortiz Batalla -vinculado a una tradicional familia de nuestra ciudad- tiene 56 años y venía desempeñándose como economista jefe de la entidad porteña, cargo en el que sucedió en enero del año pasado a Luciano Laspina, quien asumió como diputado por Santa Fe cuando Miguel Del Sel renunció a su banca en la Cámara Baja. 

El futuro titular del Ciudad fue vicepresidente de la tabacalera Massalin Particulares S.A, que comercializa los cigarrillos Philip Morris, Malboro y Parliament, entre otras. También tuvo un paso por el ministerio de Economía nacional. 

Ahora, el jefe de gobierno proteño deberá enviar el pliego de Ortiz Batalla a la Legislatura junto con el de dos directores más. Junto a Frigerio, dejan su lugar en el banco el viceprediente Juan Curutchet, quien va al Banco Provincia, y Miguel Braun, que irá a la secretaría de Comercio, bajo la órbita del ministerio de Desarrollo Productivo que conducirá Francisco Cabrera. 

Con la salida de Frigerio, Curutchet y Braun, el directorio se quedará sin quórum, ya que necesita como mínimo de cuatro miembros. Así, sólo quedarán los directores Alicia De Antonis para representar al oficialismo porteño, y la camporista Andrea Pietrobuono y Raúl Fernández por el Frente para la Victoria. 

De acuerdo a la Carta Orgánica de la entidad, la renovación de autoridades debería ser en febrero, pero si se espera a ese mes, la cúpula del banco no podrá tomar ninguna decisión. De ahí la necesidad de Larreta de apresurar el mecanismo para designar a Ortiz Batalla, su vice, y un director más, para que vuelva a haber un mínimo de cuatro miembros y por ende quórum. 

En rigor, con la designación del nuevo presidente ya bastaría para que el directorio vuelva a funcionar, pero obligaría al otro director a que nunca falte y las discusiones reñidas debería saldarlas siempre con su voto doble, lo que le daría una dinámica políticamente chocante. 

En el debate de la Legislatura también se deberá definir a qué bloque le dan los dos directores por la minoría, ya que luego de la designación de Martín Lousteau como embajador en los Estados Unidos, su espacio político difícilmente pueda posicionarse como oposición en el parlamento porteño. Por lo cual es probable que el kirchnerismo vuelva a quedarse con esas dos sillas, aunque todo dependerá de los acuerdos políticos que lleguen entre el PRO, el FPV y ECO. Fuente Nueva Era 

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