La niña de 5 años con corazón de leona se encuentra agotada por la quimioterapia. Sus defensas han bajado considerablemente y su papá, Omar Sánchez, confía en que pronto se inicie la recuperación. Conmovedora carta de su padre.
El tratamiento es invasivo y la niña lo está padeciendo. "Le han hecho de todo, está mejor de ánimo, pero aún tiene las defensas muy bajas", dijo su papá, quien agregó: "Sabíamos que esto iba pasar y cuando sucede estás con toda la incertidumbre. Pero durante el proceso estaba bien Tamara y ella llevaba todo adelante, pero ahora cambió. Está agotada, su cuerpo ya no resiste del mismo modo el tratamiento", aseguró.
Debido a que muchas personas están pendientes de Tamara, Omar mantiene una comunicación directa con quienes se interesan por su hija. Por ello, en su muro de Facebook escribió:
Noticias sobre Tamara: ante tantas preguntas sobre la salud de mi hija, vuelvo a la catarsis pública y colectiva. Ella está internada hace 15 días, con una fiebre que va y viene y sus defensas están en cero. Está atravesando una de las etapas más críticas de su tratamiento, habiendo cumplido 3 meses. Como les pasa a todos los enfermos de leucemia, hay un momento donde el cuerpo se cansa de tanta quimioterapia y afloja. Además está harta de la internación, conectada a dos bombas por todos los medicamentos que recibe y los brazos negros de tanto pinchazo. Clínicamente está bien, más allá de los valores bajos de su sangre y el agotamiento general. La Tamara que resistía las quimio con una facilidad asombrosa ya no está, pero su espíritu de lucha se mantiene inalterable. Eso nos obliga a redoblar los esfuerzos para sostener la situación, no es lo mismo pasear por la peatonal que caminar por un campo minado, pero se puede.
Y es importante, aunque a algunos tontos les parezca loco o infantil, pelear con alegría. No se puede vencer a un enemigo brutal si no es con los valores de nuestro estado de ánimo a tope. Y allí hay mucha gente que alimenta esa resistencia, particularmente las mujeres de mi familia. Sin ellas todo esto sería imposible. Gracias a todos los que apoyan y ayudan, seguiremos luchando sin aflojar ni un centímetro, por Tamara y por todos los chicos con leucemia y sus familias a través de la Asociación que estamos construyendo. Esta experiencia nos brinda más armas para poder hacerlo y estamos felices de que así sea. Hoy más que nunca estamos en guerra y aquí no se rinde nadie.
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