El jefe de bloque de diputados provinciales del oficialismo está en carrera.
Taco Marín durante las últimas semanas mantuvo discretas reuniones con punteros, dirigentes y referentes del interior provincial donde avisó que iría por la candidatura a diputado nacional para el 2017, por la banca que se renueva por el fin del mandato del santarroseño Gustavo Fernández Mendía.
Precisamente El Diario reveló estos movimientos al informar de la candidatura de Marín. El legislador provincial, en una suerte de respuesta a lo públicado, salió con un latiguillo: “no es tiempo de hablar de canddiaturas, es tiempo de presentar proyectos y legislar, de recorrer la ciudad y la provincia, de tramitar consultas y gestionar soluciones, para que eso se nos votó”.
En una referencia al título de la crónica de este diario (“Taco avisó que irá por la candidatura a diputado nacional”), Marín afirma que “las candidaturas no surgen de avisos personales a 1 año de las elecciones, sino de decisiones colectivas en el momento oportuno”.
Después anticipa la disputa por esa candidatura: “el camino de unidad que venimos transitando se va a consolidar en una fórmula representativa de todos los sectores y líneas de extracción justicialista el año que viene”.
Espartaco Marín, de esta manera no descartó que está detrás de la disputa del 2017. Ni asumió el compromiso de terminar su mandato de diputado provincial lo que hubiera sido suficiente para hacer creíble su intento de desmentida y no tener que recurrir al ataque de la información públicada.
Taco avisó
Aunque es un movimiento sigiloso y discreto, propio de las jugadas políticas, ya produjo su impacto: el diputado provincial Espartaco Marín avisó a su tropa que irá por la candidatura a diputado nacional dentro del Partido Justicialista, según pudo saber El Diario.
La renovación de la banca de Gustavo Fernández Mendía ya tiene en vilo al PJ.
La decisión de Marín fue comunicada a referentes y militantes del interior provincial, un territorio donde el marinismo tiene menos presencia a partir de que hace varios años no maneja los resortes del poder estatal provincial.
Las diputaciones nacionales primero quedaron en manos del vernismo y después del jorgismo, siempre rivales políticos internos en sucesivos momentos.
A pesar de que perdió en el año 2013 en la interna del PJ, Taco en esa elección logró algunos de los varios objetivos políticos que buscó: por un lado hacerse conocer y por otro despegarse un poco de la figura de su padre, Rubén Marín, el exgobernador y figura fuerte del PJ.
Taco, además, con la muñeca política de su padre logró quedarse con la presidencia del bloque del PJ.
Ahora pretende ir por un escalón político más siguiendo un axioma de la política: el espacio que no ocupa uno, lo ocupa otro. Con el jorgismo (el kirchnerismo y el PJ residual) deshilachado, ni el vernismo ni el marinismo lo evalúan como un rival interno de peso. Por eso los actuales socios en el Gobierno y en el PJ pampeano podrían confrontar en una interna.
Espartaco Marín, en rigor, ya tiene un ritmo de campaña. Esas apariciones son la contracara de sus sigilosos movimientos políticos. La jefatura de bloque se lo permite. Sus visitas al interior provincial son frecuentes y además sus apariciones públicas por los barrios santarroseños con ONG y fundaciones también forman parte de la virtual campaña.
El encuentro con los referentes sirvió para afianzar vínculos y despejar dudas con el candidato y consolidar el discurso.

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