Uno de los desafíos más grandes para la salud pública es sin dudas continuar trabajando para que la cesación del tabaco en la población santiagueña tenga resultados positivos.
“Por lo general, asisten a este tratamiento personas mayores de 40 años. Una vez que se inicia el tratamiento, durante 3 a 6 meses se hace todo el acompañamiento desde el punto de vista psicológico o con medicamentos gratuitos, si hiciera falta y, además, tenemos el aporte desde la consejería”, resaltó la profesional.
Abordaje integral
Con el claro objetivo de brindar una ayuda a la comunidad, el programa del ministerio trabaja en la atención de los pacientes fumadores los días miércoles a partir de las 10.30.
La cesación de tabaco implica un proceso de abordaje integral, un tratamiento multifactorial a largo plazo y en ocasiones en forma repetida.
El hábito de fumar cigarrillos, hoy denominado tabaquismo, es una enfermedad de adicción a uno de los alcaloides más potentes, la nicotina. De allí, la importancia de trabajar en todos los espacios disponibles para crear conciencia sobre su peligro para la salud.
Trabajar en el aula
Desde el Programa Control de Tabaco se apuesta a concientizar para un cambio de actitud en todos los fumadores.
“Este es un tema de suma preocupación, por lo tanto, nos interesa trabajar con la concientización desde las escuelas”, recalcó Argañaraz.
Como es sabido, la profesional manifestó que “los estudiantes suelen ser unos muy buenos replicadores de todo lo que es prevención, por ejemplo, en relación al tabaquismo, ellos son los primeros semilleros que llevan el mensaje a la casa, y también esto es algo que se impulsa en los jardines infantes”, indicó.
Este año, el programa de prevención y promoción de la salud continuará con dichas actividades, “porque los jóvenes llevan siempre la bandera de la salud para replicar en sus hogares”, concluyó Argañaraz.
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