Una médica forense fue a verificar el estado de Ronda, que asiste al policía Héctor Méndez, pero no lo encontró en su casa. Mañana o el jueves se define si se hace este año.
Luego, cuando la médica forense y otro profesional “veedor” que propuso la querella fueron a su casa para verificar su estado de salud, el hombre no estaba y tenía su celular apagado.
Según informaron altas fuentes judiciales, la médica forense realizará hoy un intento más para evaluar al letrado en su casa. Si no llega a encontrarlo, entonces la Cámara lo intimará de forma instantánea a que se presente ante el Cuerpo Médico Forense.
Existía ayer la posibilidad de que no se encontrase en su casa a razón de varios estudios médicos que le pidió el profesional que lo atendió el viernes.
De acuerdo a las fuentes consultadas, la médica forense sí pudo establecer que efectivamente el viernes pasado lo vio un médico, quien le diagnosticó un cuadro presuntivo de tuberculosis y le pidió una serie de exámenes.
No obstante ello, para la querella todo resulta “sospechoso”. “Casualmente no está en su casa, casualmente no atiende el teléfono”, dijo la abogada Ivana Dal Bianco, que asiste a los padres de Matías, César Casas y Liliana del Carmen Silva.
La Cámara Criminal Primera, que juzgará a Méndez por homicidio calificado, citó ayer a las partes y en una audiencia que también convocó a los padres les comunicó que se está haciendo todo lo posible para hacer el juicio este año.
“Es una carrera contrarreloj porque sólo quedan cinco días hábiles, contando el próximo viernes, hasta fin de año”, indicaron fuentes cercanas a la Cámara.
Pese a los esfuerzos que se realizan, son altas las posibilidades de que el debate pase para 2014. A más tardar el jueves, el tribunal sabrá con certeza qué hacer al respecto.
Gran malestar
En la calle, donde decenas de personas acompañaban a la familia Casas y esperaban expectantes ingresar a la primera audiencia, cayó muy mal la noticia. A todos los tomó por sorpresa.
“Al abogado le dio tuberculosis repentina”, anunciaron los abogados querellantes, Mariano Pedrero e Ivana Dal Bianco, al salir del edificio. Ese era el motivo por el cual el juicio no empezaba.
Los letrados indicaron que no es casual que el defensor sea un ex integrante de la Policía y consideraron que la presentación que hizo fue una estrategia para dilatar y desvincular el juicio con la reciente condena a prisión perpetua que recibió Claudio Salas, el efectivo que mató a Braian Hernández.
“Es la misma política de gatillo fácil”, afirmaron. Advirtieron, además, que es una “maniobra similar” a la que implementó Salas cuando se cayó en su celda y sufrió un desmayo, motivo por el cual el juicio comenzó un día más tarde.
“Es sorprendente que presente hoy –por ayer– el escrito cuando supuestamente desde el viernes está con ese diagnóstico. Tuvo todo el fin de semana para notificar su situación”, analizó la querella.
También apuntaron que la defensa puede especular con la posibilidad de que el debate se dilate hasta el próximo año, de manera que la conducta de Méndez sea juzgada en un juicio por jurado, y este cambio en la forma de juzgar crea que pueda beneficiarlo.
La Cámara Criminal Primera deberá analizar ahora si la agenda le permite reacomodar el juicio en lo que queda del año o tendrá que ser en 2014.
“Queremos que lo condenen a perpetua, es lo mínimo que podemos pedir con tanta alevosía”, dijeron los padres de Matías.
Méndez llega al debate detenido y acusado de homicidio calificado. Durante la instrucción, el fiscal Maximiliano Breide Obeid consideró como agravante que el hecho haya sido cometido por un miembro de la Policía, quien abusando de su función utilizó la pistola que le proveyó el Estado para matar a Matías.


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