Es que sigue sin resolverse la situación planteada por los comerciantes locales ante la radicación de grandes bocas de expendio, que viene ya de larga data, aunque se reavivó en las últimas semanas al conocerse que estaría próximo a inaugurarse un nuevo supermercado, en calle Lavalle
Esta situación -que es común a prácticamente todos los distritos de la provincia-, viene ya de larga data, aunque se reavivó en las últimas semanas al conocerse que estaría próximo a inaugurarse un nuevo supermercado, en calle Lavalle.
Como se recordara, hace algunas semanas consignábamos que una veintena de comerciantes locales realizó una presentación por ante el concejo deliberante local, en pos de solicitar una suspensión por lo menos prudencial en cuanto a plazos, de las habilitaciones para el funcionamiento de grandes superficies comerciales.
En ese cometido, los mismos comerciantes ya habrían mantenido alguna reunión con el Departamento Ejecutivo Municipal. Coincidentemente, tanto desde el DEM como desde el concejo, se les explicó a los comerciantes que la situación ofrece ciertos visos de complejidad, ya que, en rigor, estando todo en regla, las áreas correspondientes del Ejecutivo no tienen razones para negar una solicitud de habilitación.
Esto, obviamente, los comerciantes lo comprenden; pero al mismo tiempo, hay que señalar que hay razonabilidad en su planteo, y que no pretenden una suspensión más que temporal, por lo menos un plazo criteriosos hasta finalizar este año, en razón de que se trata de una inversión de capital foráneo, emprendimientos que suelen competir a precio de dumping con los comerciantes vernáculos.
Como ya hemos explicado en numerosas oportunidades, y en tanto es una cuestión ya definitivamente instalada en la opinión pública, recordemos, de manera sucinta, que la ya firme presencia en este distrito de supermercados instalados con capitales extranjeros, tanto a partir de nuevas razones sociales o incorporando locales en funcionamiento, es uno de los temas que prioritariamente preocupa en estos días a la comunidad comercial local.
Se trata, indudablemente, de una temática es muy compleja, ya que implica legislar con visión de futuro, porque se vincula puntualmente con cuestiones urbanas (por ejemplo, el tránsito de camiones con mercadería o los espacios exigibles para estacionamiento), bromatológicas (obviamente, referidas a la sanidad de las mercaderías y su correcto almacenamiento), económicas (en tanto que estas grandes superficies son competencia explícita para los pequeños comercios) y laborales (ya que una de las preocupaciones es que los empleados de estas cadenas estén debidamente asentados).
En nuestra ciudad, puntualmente, el tema fue planteado públicamente por la Cámara de Comercio e Industria de Rojas, tras haber recepcionado las iqnuietudes de los comerciantes pequeños y medianos que constituyen uno de sus núcleos activos de adherentes.
Esta es una problemática seria, según entienden los comerciantes pyme, que supone el estrangulamiento comercial de los pequeños comercios de barrio, impedidos de competir con los precios de «cadena» que imponen las grandes superficies comerciales, independientemente, claro esta, del origen nacional o extranjero de esos capitales, lo cual, para el caso, es exactamente lo mismo.
EL PROBLEMA
Vamos a remitirnos a lo que oportunamente explicábamos al respecto de esta situación, sumamente compleja, para que la comunidad comprenda el verdadero intríngulis en que se encuentran tanto las autoridades municipales como las deliberativas, para no hablar de los comerciantes pyme de la ciudad.
Ciertamente, hay antecedentes de suspensiones temporales de instalaciones de grandes superficies comerciales en esta misma ciudad. Lo mismo ha acontecido en otros distritos. La preocupación subyace tanto en el avance de las grandes cadenas comerciales, como los emprendimientos particulares de capitales foráneos: los comerciantes locales consideran que ambos practican un lobby comercial perjudicial para las estructuras ya asentadas en cada ciudad.
Las discusiones al respecto de esta problemática se remontan ya a años ha. Hacia 2009, el concejo deliberante local había aprobado una prórroga que impedía la habilitación de nuevas bocas de expendio de gran magnitud en este distrito, por la ordenanza Nro. 3160/09 y su modificatoria Nro. 3161/09.
Pero en realidad lo que sucede es que desde ese momento a la fecha los bloques políticos del concejo no se pusieron de acuerdo sobre la forma de solucionar el vacío legal y la trampa de la letra chica de las normas generales vigentes en la materia.
Lo que sucede es lo siguiente. Al dispararse en aquellos años una suerte de voz de alerta de parte de los pequeños y medianos comerciantes locales, fundamentalmente a partir del avance en este distrito de radicaciones con capitales foráneos, se había sancionado una ordenanza que prohibía toda nueva instalación comercial, hasta que se contase con una normativa adecuada.
Obviamente, no tardó en hacerse sentir la protesta de los nuevos pequeños y medianos comerciantes de la ciudad que deseaban ingresar al mercado local, muchos de ellos con inversiones en marcha, puesto que la medida les impedía habilitar sus emprendimientos.
Por ende, se resolvió introducir una modificación en la prohibición, quedando prohibidas aquellas nuevas instalaciones comerciales que superen los 270 metros cuadrados de superficie.
Pero esta modificación no hizo más que abrir un profundo hueco legal: si esto implica que se considera gran superficie comercial a aquella cuyo salón de exhibición y ventas supere esa medida, basta con achicar ese espacio para quedar perfectamente habilitado.
Más aún: al quedar encuadrados así, quienes realicen esas instalaciones además ni siquiera deberán molestarse en contar con playa de estacionamiento, o espacio para carga y/o descarga. Por ende, queda claro entonces cómo es factible que en estos días se estén montando nuevos supermercados.
HABLAN LOS
COMERCIANTES
Claudio Borao, titular del autoservicio “La Gloria”, de General Paz y Juan G. Muñoz, explicó que «la idea es poder controlar la cantidad de negocios: hay que cada vez son más y ya el rubro está saturado. La idea es tratar de hacer alguna ordenanza, junto con el municipio y todos los concejales de todos los partidos para poder llegar a limitar, por lo menos que no venga tanta cantidad, y poder trabajar todos tranquilos».
«Nos hemos juntado, autoconvocado, por la nueva apertura que va a haber de otro supermercado, en realidad alrededor de dos meses ya abrió otro en calle Dorrego que nadie lo tuvo en cuenta pero abrió, es otra boca más que está en Rojas, que es una franquicia de Día, también se dice de que va a abrir un nuevo super chino y lo que es peor, que ya está pronto a abrir», agregó.
«El problema es que está saturado todo en el centro, en alrededor de cuatro cuadras o cuatro manzanas tenemos cuatro supermercados, lo cual me parece que es una locura para lo que es Rojas, y esto en lo que es el minimercado de barrio se siente afectado directamente», insistió.
Y admitió que «realmente la problemática es esa, siempre se perjudica al más chico, porque el más grande no lo siente. Y la problemática de siempre de lo que son los mercados orientales, son los precios, con los que no se puede competir».
«Por eso la idea es juntarnos, agruparnos, trabajar en conjunto con el municipio, con todos los concejales para ver si se puede tomar alguna medida. Nosotros estuvimos reunidos en el concejo deliberante, después estuvimos reunidos con el intendente, quien nos dijo que está predispuesto por lo menos a avanzar y creo que se va a hacer una reunión de Producción de toda la región para ver si entre todos podemos sacar algo concreto para que no siga este avance», corroboró.
En la misma línea, admitió que «lo que está, ya está. Pero por lo menos que no vengan más. Las esperanzas están, sino no lo estaríamos haciendo. Nosotros nos estamos manejando entre 15 o 20 personas pero en realidad la problemática es más amplia, ya que en Rojas hay alrededor de 400 despensas más o menos, de modo que es muy amplio, y no estamos nada más que almaceneros sino carniceros y verduleros también de la zona, y en realidad perjudica a toda la ciudad».
«Lo que debe quedar en claro es que lo que buscamos también, en el caso de los que están abiertos, que cumplan con las medidas legales, ya que ante eso no podemos hacer nada. La idea de lo que estamos viendo es si está dentro de lo legal o no, y de que si abren por lo menos que lo hagan como corresponde», puntualizó.
Por otro lado reconoció que «se hace difícil subsistir de esta forma. Uno apuesta a hacer una inversión para mantenerse, pero quiere progresar y ves que siempre tenés palos en la rueda, uno tras a otro, a mi personalmente me abrió hace dos años uno, la vengo remando, lo vuelvo a levantar, y ahora tengo otro que va a abrir a una cuadra».
«La mayoría de la gente que nos compra acá no compra en los súper foráneos, la mayoría apuesta para el mercado local, por lo menos en lo que es mi clientela. Pero están, existen y es una problemática real», concluyó.
Por su parte, Horacio “Cholo” Alonso, titular del histórico almacén “Alonso”, de Belgrano e Italia (uno de los últimos almacenes de barrio que aún subsiste), explicó que «soy bien histórico como despensero de Rojas porque ya cumplí 53 años de negocio, y pienso, realmente con la experiencia que tengo en esto, que deberían venir diez o quince más supermercados grandes, y que se pelen entre ellos». Es que, a su entender, «esto había que frenarlo mucho antes, cuando hicimos la primera reunión en la Cámara de Comercio hace, creo, unos ocho o diez años. Ahí deberían haber tomado intervención las autoridades.
«Yo la clientela la tengo, y hasta cuando salen esas ofertas tan grandes a mis clientes yo mismo les digo que aprovechen y compren porque está más barato inclusive de lo que yo lo pago. Por eso ahora cuando me dicen que van a abrir otro súper foráneo, yo les digo lo mismo: que se maten entre ellos, figurativamente hablando, claro. Y que vengan los que quieran, no uno, que vengan diez más», enfatizó.
Por otro lado, manifestó cierta desazón al admitir que «ya no me reúno más con los demás comerciantes para reclamar medidas. Ya no voy más, lo hicimos cuando lo hicimos y mantengo abierto porque es nuestra vida y parte de nosotros, ya que cerramos solo unas cinco veces al año».
Pero también deslizó que «asimismo, creo que no les ponen límites porque no quieren. Aunque es difícil, ya que por lo que me decían, uno de los supermercados que hay en Rojas compró en fábrica la producción para un mes; entonces, ¿qué podemos hacer nosotros?».
«En aquel tiempo intentamos hacerlo entre varios comerciantes y un mayorista que se unió a nosotros, e hicimos una sociedad que comprábamos entre seis o siete mucho como para tener buenos precios, pero hoy ya ni así alcanza; no podés competir igual porque son capitales muy grandes los que vienen», remarcó el «Cholo».
«Yo pienso, y es mi entender, a lo mejor puedo estar equivocado: pero le reporta más al pueblo un boliche como el mío, que un supermercado. Acá yo trabajo, y trabajo y trabajo y gané tanta cantidad de dinero. Y le digo a tal que venga a pintarme el negocio, arreglarme tal cosa. ¡Queda en Rojas! Yo hago las cosas con la gente de Rojas. En cambio, esta gente viene, junta la plata y se la lleva. ¡Qué beneficio queda para el pueblo! Y si pagaran los impuestos como realmente corresponde, yo diría que los dejen, está reportando algo para el pueblo. Pero ponele la firma que pagan menos impuestos que yo...», ironizó el veterano despensero.
Por su parte, Esteban Sebastián Premio, titular de verdulería “El gran premio”, en Lavalle y Dardo Rocha, explicó que «nuestra postura es que no se le puede prohibir a nadie instalarse, simplemente que el municipio ordene y cumplan las normas que están».
«En realidad nosotros cuando fuimos a la municipalidad nos dieron para cambiar una ordenanza que se trataba de congelar las habilitaciones y cuando fuimos a reunión de comisión del concejo la ordenanza vigente está totalmente acorde a lo que nosotros pedimos, que era que el supermercado nuevo que está a abrir contaba con más de 250 metros de superficie de perímetro total y eso no se está cumpliendo aparentemente y después falta una factibilidad que tiene que hacer la Cámara de Comercio con una asociación gremial en conjunto, un estudio socioeconómico, y con el Ejecutivo, que eso tampoco está, que no es relevante para que abra o no abra pero en la carpeta de habilitación tiene que estar», añadió.
«En realidad nuestro objetivo es que se ordene, que no haya un supermercado cada dos cuadras, que los que no están habilitados, y no solamente los supermercados, que las reglas estén parejas para todos porque vemos que hay favores y amiguismos porque así nosotros estamos en desventaja con ellos», puntualizó Premio.
Aunque admitió que «realmente a esta altura las esperanzas están un poco perdidas, porque a mí de hecho vinieron de los chinos nuevos que están por abrir a ofrecerme que yo agarre la verdulería de ellos. Y lo hicieron de una forma muy rara, porque después de cinco o seis meses que ellos están acá, yo hablo con el intendente y vienen a ofrecerme la verdulería. La realidad es que no me pareció que las cosas se estén haciendo debidamente».
«Sé que ellos son ciudadanos argentinos, porque tienen la ciudadanía y tienen el mismo derecho que nosotros. Pero son grandes capitales y no se puede competir», insistió.
«Asimismo somos un grupo unido de comerciantes, si bien los que estamos yendo a las reuniones somos tres o cuatro. Y vamos a insistir, y cuando abra vamos a insistir para ver si realmente se están cumpliendo las ordenanzas, y de lo contrario vamos a ver de que si no se está cumpliendo se haga lo que realmente se deba hacer porque ya son, con este que va a abrir, creo que siete u ocho que están funcionando en Rojas», agregó.
Pero tampoco, parece puede esperarse mucho de los concejales: «En medio de una guerra comercial entre estos supermercados estamos quedando nosotros, los más perjudicados. En el concejo terminamos pidiendo silencio nosotros en una reunión de comisión por lo que se maltrataban...»
«Así que decidí seguir por las mías. Y vino alguien del municipio, de buena manera, alguien que se interesó, y me dijo que como solución me fuera a poner la verdulería allá. Y no es así. Yo quiero ser independiente, y voy a seguir trabajando porque conozco mi conducta y sé que estoy haciendo las cosas bien», advirtió.
«Lo que más duele no es el supermercado en sí, sino que lo que nos pasa hoy es que el municipio no nos está protegiendo. A mí la dueña me dijo que antes del 24 abre y el intendente nos dio la palabra de que nos iba a dejar pasar la fiesta. No es el hecho igual. Ya está. Lo más dolió fue que un funcionario del intendente no haya sido funcionario nuestro, sino del capital foráneo», deploró.
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