Sumario a empleada de Turismo por la desaparición de camioneta

La acción es contra la ex responsable del parque automotor. Mandó la camioneta a reparación y nunca lo informó. Podría tomarse una sanción disciplinaria.
La Secretaría de Turismo inició un sumario administrativo a la empleada que envió una de sus camionetas a un taller mecánico por una reparación, sin informarlo a nadie, la cual estuvo fuera del radar del organismo durante algo más de un mes. Finalmente, la camioneta reapareció, pero ahora el taller al que se le encargó una reparación se niega a devolverla.

La acción que puede desembocar en una sanción disciplinaria se tomó contra la agente de planta que la ex titular del organismo, Catalina Krapp, designó como "jefa de Transporte" en el último tramo de su gestión, asignándole una serie de funciones que terminaron provocando el extravío del vehículo.

Es que la mujer podía realizar gastos de hasta 5.000 pesos en el mantenimiento de los vehículos, por fuera del circuito administrativo ordinario, y contra presentación de boletas que eran certificadas por la ex secretaria de Turismo.

En todos los casos, la jefa de Transporte tenía plenas facultades para elegir el proveedor.

En agosto pasado, la empleada envió una camioneta Chevrolet S10 que había sufrido un desperfecto, a un taller ubicado en las inmediaciones del Mercado de Abasto municipal, y no lo informó a ninguna instancia. Posteriormente, y con la caída de Krapp, en el marco del escándalo que se desató al descubirse que había cedido la hostería de El Portezuelo a una empresa vinculada a uno de sus hijos, la camioneta permaneció desaparecida y sin ningún tipo de registro administrativo que indique en dónde se encontraba.

Recién con la llegada del nuevo secretario de Turismo, Edgardo Ávalos, la situación empezó a clartificarse. El funcionario requirió un informe sobre la situación del parque automotor, y allí surgió la novedad de que una de las camionetas estaba desaparecida.

Luego de indagar más, las autoridades dieron con el paradero del vehículo, y ante la irregularidad de que no había ningún papel por el trabajo que se estaba haciendo, se firmó un contrato para una reparación integral.

El compromiso del taller era que la camioneta iba a estar funcionando a principios de diciembre, de manera de que pudiera ser utilizada en misiones oficiales durante la temporada alta.

Sin embargo, el plazo se cumplió y recién a principios de enero se intimó para que se entregara el vehículo.

La semana pasada, desde el taller contestaron que la camioneta no estaba en ese lugar, lo que podría derivar en el inicio de un reclamo judicial.

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