Sueldos por debajo de la línea de pobreza y precariedad monotributista reducen la cantidad de empleados públicos de Formosa

Sueldos por debajo de la línea de pobreza y precariedad monotributista reducen la cantidad de empleados públicos de Formosa

Hace unos diez años, el Gobernador Insfran afirmó en Mansilla que los empleados públicos en Formosa sobraban. Era el cambio de paradigma, que ponía fin al clientelismo político del empleo estatal. 

Consolidado en el poder, el gobierno tomó como una carga la gran cantidad de empleados del estado, los que en una época hacían ganar elecciones y tuvo a las erogaciones salariales como un gasto improductivo, fue la época en que la palabra "productivo/a" estaba en boca de todos los funcionarios. Pasaron diez años y ya nadie habla desde el gobierno de ello, sencillamente no hay producción, y en estos días se la promete para un futuro que nunca termina de llegar.

Pero el achatamiento de los sueldos estatales perdura hasta hoy en día, siendo los más bajos de la región y del país. Ya nadie, salvo casos extremos,pide cargos al estado, sobre todo a la administración central, por el bajo ingreso que significa: se gana más en el comercio o en cualquier actividad privada existente en Formosa.

En ese marco de pobreza e indigencia del empleo estatal, hay municipios en los que los sueldos no superan los dos mil pesos, no resulta extraño ni sorpendente que Formosa sea la provincia en donde más ha descendido el empleo estatal, lo que "enorgullece" a algunos funcionarios y escribas del gobierno, ocultando que fue a costa del hambre y la miseria del empleado estatal.

El país cerró el ultimo año con una planta de 1,98 millones de empleados públicos provinciales. Cuantifica que desde 2003, se incorporaron 592 mil agentes, sin contar los empleados nacionales y municipales.

La provincia que se ubica al tope de la lista con más crecimiento de empleo estatal es Tierra del Fuego, donde se incremento en 106 por ciento, y le sigue al estado del extremo sur Catamarca que experimentó un ascenso del 80 %, Santa Cruz, Chubut, Corrientes y Salta que se encuentran en el rango del 60 puntos porcentuales. En tanto que en Formosa se redujo la planta de empleados públicos y tuvo una caída del 6 por ciento en la última década.

No sólo los míseros salarios que paga el Gobernador a sus trabajadores han operado esta baja, sino también ha dado su parte la política de la precariedad del empleo estatal, donde los nuevos empleados son lisa y llanamente monotributistas, categoría violatoria de las leyes del trabajo, ya que a todas luces los mismos son empleados en relación de dependencia.

El gobierno pasará a la historia formoseña por ser el que pagó los peores sueldos a los empleados estatales en toda la corta historia provincial.

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