"Queremos garantizar la seguridad a los pasajeros usuarios y al mismo tiempo mejorar el desempeño de los coches", dijo el presidente de Subterráneos de Buenos Aires Juan Pablo Piccardo.
El presidente de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), Juan Pablo Piccardo, aseguró que la empresa busca "garantizar la seguridad a los pasajeros usuarios y al mismo tiempo mejorar el desempeño de los coches para brindar un servicio más confiable a todos los usuarios".
Las revisiones generales deben hacerse cada 600 mil kilómetros aproximadamente. En ella se reparan una multiplicidad de aspectos que mejoran la fiabilidad y seguridad de la flota.
En primer lugar se realiza el desmontaje de todos los órganos de parque y componentes de cada coche para verificar su estado, reemplazándose aquellas que lo requieran o realizando el mantenimiento correspondiente. Se supervisa la parte mecánica que incluye la reparación de los boogies, sus ejes, ruedas, bastidor y acoples del coche.
Finalizada la revisión general y antes de liberar los coches al servicio se hacen dos tipos de pruebas: las estáticas, que se realizan en el taller, donde se chequea el funcionamiento de distintos componentes, como compresores, el sistema de aire comprimido, la iluminación, encendido de la formación, la apertura de las puertas automáticas, entre otra; y luego las pruebas dinámicas, que se realizan en la vía de la línea, donde se verifica el funcionamiento general de los distintos sistemas, tracción, frenado.
El Plan de Material Rodante desarrollado por SBASE contempla, además del mantenimiento de la flota, la renovación y ampliación de la misma mediante la adquisición de nuevos coches con nuevas tecnologías que mejoran el servicio, su frecuencia y el confort de los pasajeros.
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