Al suboficial que denunció a los poliladrones le gustaría que “reconozcan que se equivocaron”

Al suboficial que denunció a los poliladrones le gustaría que “reconozcan que se equivocaron”
"Me gustaría que ellos reconozcan que se equivocaron porque no fui yo el que los mandó a hacer lo que hicieron”, le dijo a Diario Patagónico el suboficial mayor Enrique Daniel Martínez. Se trata del policía que denunció al ex comisario Juan Caimi al enterarse que este y la banda que había organizado planeaban robar el cajero automático de Puerto Pirámides. Hoy está en Comodoro Rivadavia por una necesidad laboral y preocupado por su familia que la tiene a 534 kilómetros.
“Amo mi trabajo con todo mi corazón. Gracias a Dios que soy policía. Tengo vocación y casi 30 años de servicio. No hubiera podido arruinar todo eso y a mi familia por plata”, sostuvo el suboficial mayor Enrique Martínez en diálogo con Diario Patagónico.

Tal como informara Diario Patagónico luego de conocerse el fallo de la Cámara Penal de Puerto Madryn -que absolvió al ex comisario Juan Caimi y al resto de ex policías y civiles como integrantes de una asociación ilícita- el ahora suboficial mayor Enrique Daniel Martínez se encuentra temporariamente trabajando en Comodoro Rivadavia y ayer un equipo periodístico de este medio logró ubicarlo para mantener una charla sobre el caso que experimentó.

Se trata del policía que se encontraba de guardia en la Comisaría de Puerto Pirámides durante la madrugada del 2 de setiembre de 2011 y a quien Caimi le ofreció 50.000 pesos para que se haga el distraído mientras él y sus cómplices vaciaban el cajero automático del Banco Chubut SA.

Si bien lo dejó tranquilo el hecho de haber avisado a sus superiores -que el ex comisario Juan Caimi le había propuesto sumarse a la banda que robaría el cajero automático de Puerto Pirámides-, siempre se mantuvo alerta a las represalias de las que pudiera ser blanco pero ahora -estando en Comodoro Rivadavia y con la banda de ex policías y civiles en libertad- la angustia lo supera, en especial por estar lejos de su esposa e hijos.

“Por estos días estoy de licencia y me han abierto las puertas para poder trabajar acá en Comodoro Rivadavia, haciendo adicionales, pero mi familia está en Pirámides”, sostuvo con la voz trisada al nombrar a los suyos y superado luego de conocer que el ex comisario al que denunció, y luego fue condenado, ahora está libre al igual que toda la banda -Pablo Damián D’horta, Abelardo Nelson Vázquez, Fabián Antonio Acuña y Rosendo Roberto Pardiñas- que actuó en complicidad.

Martínez tiene 3 hijos de 15, 11 y 6 años. Con ellos y con su esposa habló del tema desde Comodoro para asegurarse que estuvieran bien y tomen precauciones. Sus compañeros de trabajo también le brindaron su apoyo y el miércoles se comunicó con él el jefe de la Policía de Chubut, Luis Butazzi, quien se puso a su disposición.

Martínez sabe que en cualquier momento se los va a cruzar en la calle pero ese no es su temor, sino que la preocupación radica en su familia. Tampoco tiene problemas en hablar con ellos y si se diera esa ocasión a él le gustaría que ellos reconozcan que se equivocaron. “No fui yo el que los mandó a hacer lo que hicieron y lo que más me molestó de la actitud de ellos fue que querían matar a compañeros con los que trabajamos”, sostuvo.

AFLIGIDO Y SIN CASA

A esta altura de la circunstancias y a pesar del drástico cambio de la Justicia que los liberó, Martínez no se arrepiente de lo que hizo y está tranquilo con su consciencia porque sabe que hizo lo que debía hacer.

“Amo mi trabajo con todo mi corazón. Gracias a Dios que soy policía. Tengo vocación y casi 30 años de servicio. No hubiera podido arruinar todo eso y a mi familia por plata, aún cuando la necesitaba y la sigo necesitando”, sostuvo conteniendo las lágrimas y la impotencia que lo invade. Aún así, se manifestó respetuoso de la decisión judicial.

“¿Qué voy hacer? Si sólo soy un auxiliar de la Justicia”, reflexionó y acotó que no podrá quedarse hasta julio en Comodoro como lo tenía programado porque está sufriendo por su familia en estos días. “Lo único que quiero es estar con ellos y acompañarlos”, agregó.

A todo esto, se debe recordar que ni bien tomó estado público que fue por su valiente decisión que se logró desbaratar a la banda de policías y civiles, el ex gobernador Mario Das Neves anunció que le entregaría una casa porque nunca la había tenido y era algo que le urgía. A casi dos años de ese anuncio, Martínez nunca recibió la casa que se le prometió y en la actualidad vive con su familia en una vivienda del barrio Policial de Puerto Pirámides, sobre la cual ha solicitado que se vea la posibilidad que se la adjudiquen. Esa es otra de sus preocupaciones porque está pronto a jubilarse y si no se define si situación habitacional, deberá entregar la vivienda de servicio.

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