Ayer, en la primera sesión del año, el Concejo Deliberante capitalino aprobó por unanimidad un aumento del diez por ciento en la tarifa de taxis. También autorizó equiparar el valor del boleto en el corredor sur.
Ambos incrementos entrarán en vigencia una vez que el Municipio los promulgue. Y parece, que esta vez no obtendrán como respuesta el veto del Ejecutivo, porque la propia Intendencia fue la que el año pasado envío los expedientes al Concejo, en los que avalaba los reajustes.
Cuando el reloj marcaba las 15 comenzó el debate sobre el pedido que había efectuado la Asociación Titulares de Taxis en el segundo semestre del año pasado. En junio, los propietarios consiguieron llevar la bajada de bandera a $3,50 y la ficha y la espera a 39 centavos. Ahora lograron el guiño comunal para elevar el precio inicial del viaje a 3,90 y adicionar otros 43 centavos por cada doscientos metros recorridos y por cada minuto de demora.
Los concejales accedieron a la recomposición tarifaria tras entender el proceso inflacionario que sufrieron los repuestos, el combustible y la inversión de los taxistas en la compra de vehículos que les permite contar con una flota renovada y moderna. A las 15:25 los once concejales que asistieron al recinto levantaron la mano, luego de que la discusión girara sobre la inclusión o no de dos incisos en los que obligaba a los titulares de licencias a declarar ante Transporte municipal las cargas sociales que realizan de sus empleados en la AFIP y la ANSeS.
Sube el colectivo del sur
El aumento del boleto de la empresa María del Rosario no generó tanta discusión. La mayoría coincidió en la necesidad de equiparar el precio del viaje que se presta en la ciudad. "Es una medida de estricta justicia", fue la frase que más resonó entre los ediles. Y argumentaron que la firma empezó a trabajar en febrero de 2007 como refuerzo para los habitantes del sur capitalino, bajo la contratación de un servicio precario y con una tarifa única de un peso, que nunca obtuvo un reajuste.
Ayer en la compañía celebraron la aprobación, pero reconocieron que debieron reducir la cantidad de vehículos afectados al servicio porque no alcanzan a cubrir los gastos de combustible y de salarios de los choferes, aseguró su socia gerente Rosa Gómez.
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