En una extensa entrevista publicada en la última edición de La Tecla, el prestigioso polítologo y sociólogo Atilio Borón hace referencia al papel de Scioli en el FpV, al rol que cumple Mariortto en la fórmula oficialista y a los comicios porteños, entre otros temas. A continuación, un extracto de la nota
-¿Cree que el Gobierno nacional actúa bien en la provincia de Buenos Aires de cara a las elecciones, o comete errores?
-Ha habido algunos errores, también. Personalmente pienso que la candidatura a vicegobernador de (Gabriel) Mariotto no agrega demasiado al electorado que tiene el Frente para la Victoria en esa provincia. Sin restarle méritos a Mariotto, que es un hombre con una responsabilidad muy grande en la aplicación de la ley de Medios, pero me parece que es una fórmula que corre el riesgo de reproducir el efecto Cabandié en la ciudad de Buenos Aires; una persona no muy conocida en la Provincia que además seduce un espectro de votantes que no enriquece el caudal que tiene que tener el Frente para la Victoria.
-¿Subestimó hasta ahora el Gobierno la figura de Daniel Scioli y la imagen que las encuestas le dan?
-Me parece que sí. Se ha subestimado la influencia que él tiene. Eso debería ser reevaluado, porque no tienen un postulante mejor. Si usted no tiene mejor, más vale apuntalar lo que tiene y no debilitarlo. Me parece que en este momento hay un operativo de mirar con mucho recelo, porque está la vista muy puesta en 2015, pero esto es un absurdo, porque esa elección está muy lejos. En algunos sectores ultra K lo que se quiere es que haya un triunfo en la provincia de Buenos Aires que no sea muy categórico, cosa que no instale a Scioli como el candidato cantado para las próximas presidenciales. Es un cálculo muy peligroso, que puede tener un efecto búmeran contra el propio oficialismo nacional.
-¿Cómo debería ser la campaña en la Provincia para asegurarse no ir al balotaje?
-La Provincia es muy compleja, variada, y hay que hacer una estrategia para el primer cordón del Gran Buenos Aires, una diferente para los cordones dos y tres, otra para el interior, y ahí tiene que haber un enfoque muy matizado acerca de cómo hacer la campaña. Sí creo que hay buenas perspectivas de que el gobernador Scioli tenga una ratificación electoral muy fuerte. El tiene un nivel de apoyo de su gestión muy grande, a pesar de que hay temas pendientes. Creo que la Presidenta va a lograr ahí un buen caudal de votos, y no veo un escenario de peligro para el triunfo de Cristina en la primera vuelta, pero hay que evitar cometer errores como los de Buenos Aires.
-¿Qué debe hacer el Gobierno nacional con los intendentes peronistas, algunos enojados, para asegurarse que jueguen bien?
-Tendrían que haberse hecho algunas cosas que ya no se hicieron, y que hacen al problema. En la confección de las listas la voz de los intendentes del Conurbano no fue escuchada, y eso puede hacer que no pongan todo el entusiasmo que hubieran puesto en la medida en que las listas tuvieran más representantes de su campo. Esto teniendo en cuenta que muchos de esos intendentes no representan precisamente lo mejor de la política argentina, pero acá estamos, evitando hacer una evaluación y mirando exclusivamente la estrategia electoral. Creo que algunos de ellos van a actuar renuentemente en esa campaña, porque no se sienten contenidos en las fórmulas y en las candidaturas que fueron planteadas para los distintos niveles legislativos, tanto provinciales como municipales. Eso es un problema. Ahora, si hay una predisposición fuerte del Ejecutivo nacional y del gobierno provincial para ayudar a esos distritos a atender sus necesidades con obras públicas importantes, entonces eso podría ayudar.

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