Los datos corresponden a la comparación entre septiembre de 2012 y el mismo mes de 2013, descontando inflación y el cobro del sellado del acuerdo entre YPF y Chevron.
La recaudación por impuesto de sellos fue de 427 millones de pesos en septiembre de 2013, contra 245 millones el año pasado. “El comportamiento –aseguró Pintado- es por sobre la media de una inflación probable –estimada en un 24 por ciento-. Hay un incremento en la actividad económica que lo venimos notando a partir del proceso de activación de Vaca Muerta, que al principio se notó en los sellos de los contratos de servicios y en los meses subsiguientes en el incremento en ingresos brutos”.
Respecto del impuesto inmobiliario, el titular de la DPR advirtió que “si bien se hace un gran esfuerzo de recaudación, tiene un impacto de sólo el 10 por ciento en el total: si se aumenta mucho por ahí la recaudación aumenta 2 millones de pesos, en cambio cuando aumenta ingresos brutos, la recaudación se incrementa en 70 millones”.
“Por eso en nuestra provincia la actividad económica es un factor muy importante de recaudación. Con la reactivación de los recursos hidrocarburíferos se nota enormemente”, agregó.
Incorporar nuevos contribuyentes
Respecto del aumento o disminución de los ingresos propios, Pintado indicó que este concepto “es influenciado por muchos factores estacionales, inflacionarios o de actividad económica” y por ello desde la cartera a su cargo lo que se intenta “siempre es de aumentar la recaudación de los ingresos provinciales, porque todo lo que es coparticipación federal y regalías no está siendo sostenido como en años anteriores. En ese sentido, el objetivo es incorporar nuevos contribuyentes: no aumentar la carga sobre los que están pagando, sino salir a buscar a aquellos remisos a pagar o que tienen mucho retraso”.
En cuanto a los deudores del impuesto inmobiliario, señaló que se hizo un gran trabajo desde la dirección provincial de Catastro, que proveyó la información de nuevas parcelas o construcciones que no tributaban.
“Regularizar esas situaciones, si bien es una obligación del contribuyente, la realidad nos indica que hay que monitorear y chequear”, dijo y puso como ejemplo a cooperativas que figuran como chacras o edificios que no están registrados.
Con ese objetivo, este año se enviaron unas 40 mil intimaciones a morosos. “Sucede que las intimaciones abarcan un periodo de cinco años, por lo que no necesariamente toda la deuda está por prescribir sino sólo una parte”, aseguró y recordó que el objetivo es que los contribuyentes se acerquen a regularizar su situación. “La provincia tiene un plan de regularización de deuda que es permanente. En este caso se da un plazo extenso para pagar, de hasta 36 cuotas, pero no es moratoria porque no hay quita de capital”, finalizó.
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