Suba de precios: enojo de los almaceneros con proveedores

Suba de precios: enojo de los almaceneros con proveedores
Los minoristas de barrio sostienen que los productos llegan periódicamente con valores más elevados, lo que los obliga a trasladar el incremento a los clientes.

Cada semana los proveedores les aumentan los precios de diferentes productos y ellos no pueden hacer más que trasladarlos al cliente o aguantar la suba unos días. Éste es el relato de todos los almaceneros entrevistados en una recorrida que realizó Los Andes por Ciudad, Las Heras y Guaymallén. A esto agregan una baja sostenida en las ventas: entre 10% y 20%. Algunos incluso, hablan de un poco más.

Al respecto y a diferencia del pacto de precios que mantienen las grandes superficies, el gerente de la Asociación de Almaceneros de Mendoza, Juan Carlos Nieto, dijo que los mayoristas no han hecho un acuerdo de precios, por lo que aumentan centavo a centavo en cada nuevo pedido.

En esto remarcó que “todos” los proveedores y mayoristas lo hacían. “Los comerciantes se ven en la obligación de aumentar”, afirmó Nieto.

A pesar de estas subas, subraya que los almaceneros “tienen precios más bajos que los súper e híper, entre un 10% y 15%, y que muchas veces venden al mismo precio que los valores de góndola de los mismos mayoristas, “venden a pérdida”, afirma ante la imprevisibilidad de los aumentos.

¿Qué pasa en el mostrador?

Según José Luis Mamaní, dueño del almacén ubicado en las calles Santiago de Estero e Ituzaingó de Ciudad, “no hay control en los precios. En cada pedido aumentan entre $ 0,10 y $ 0,50 cada artículo”, dijo y agregó que esto no les deja margen.

Destaca, en coincidencia con otros colegas que, debido a la inflación y la caída en ventas (la cifra en 20%) la estrategia que ha tomado es “bajar calidad” y comprar segundas marcas para componer un poco los precios.

Desde el almacén lasherino “Cristian”, situado en calle Olascoaga, Gladys señaló que esta semana aumentó el pollo, los huevos, los fiambres y los quesos.

En muchos productos frescos tuvieron que remarcar entre $ 1 y hasta $ 3 ó $ 4 por kilogramo. Los que más subieron fueron los fiambres y anticipan a la subida de los quesos el coletazo en toda la familia de los lácteos. Para este negocio la caída en ventas es del 10%.

“Todas las semanas suben algunos precios y otros suben después”, declaran desde un almacén ubicado en Guaymallén en la esquina de Aristóbulo del Valle y Lavalle.

Las subas en cada factura representan un 5% más y en su experiencia ante el mostrador “la gente consume menos”; esto es, compran (con el mismo presupuesto), menos productos.

Este negocio, típico de barrio, es de los que todavía “dan fiado” y este mecanismo es utilizado por un 30% de sus clientes. Aún así para el dueño “las ventas vienen cayendo hace tiempo” y estima la baja superior al 20%.

Además dijo que los mayoristas no venden ciertas primeras marcas de aceite y azúcar. “Los mayoristas ponen límites en algunos productos y debemos comprar el aceite que hay”.

De un almacén ubicado en pleno centro llamado “La Píccola”, Claudia Lombardo dijo que “las subas llegan de golpe” y que van subiendo los precios en algunos productos y después, a los pocos días, también llegan al resto.

Para este comerciante, la caída en las ventas es del 30% y “todas las semanas aumenta todo un poquito”.

Solicitó que el Gobierno “frene a las grandes empresas y marcas que concentran el mercado para que no aumenten más los precios”. En su observación, mientras más aumentan los precios la gente menos consume, por lo que “hay que detener con urgencia las subidas de precio”.

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