Stuppia: "Con el Municipio volvimos a la relación que teníamos en 2007"

El gremialista acusó al Ejecutivo de "prácticas desleales", y planteó la existencia de un clima muy áspero previo al inicio de las paritarias. Insistió con que "el 70 por ciento del personal cobra salarios por debajo de lo que cuesta una canasta pobre" y dijo además que la relación con el Municipio "están disfrazadas, como lo estuvieron siempre".
El secretario general del sindicato de Empleados Municipales, José Stuppia, se descargó ayer contra el Intendente y lo acusó de pagar "subsidios a la desocupación y no salarios", de someter por ello a "la exclusión a varias familias" de los agentes públicos y de generar "miedo" en el personal para enfrentarlo con el gremio.

Stuppia remarcó que la relación con el Municipio "está disfrazada, como lo estuvo siempre", y que si bien habían confiado en el Intendente "hoy nos sentimos desilusionados".

En diálogo con "Un Cacho de mañana", por FM 98 POP, el dirigente gremial denunció al Ejecutivo por haber supuestamente incumplido con sus promesas de finales de 2008, cuando les habría prometido "los mejores sueldos de la Provincia, y sin embargo hoy tenemos los peores", precisó, "y estamos peor que en 2007", añadió.

El Municipio y el sindicato volverán a sentarse después del 8 de marzo cuando "venza la cláusula salarial que firmamos en 2009", dijo Stuppia, quien pretende comenzar a discutir salarios y condiciones de trabajo al día siguiente.

Actualmente, el gremio de los Municipales se ha venido reuniendo con la Asociación de Profesionales y han elaborado una estrategia en conjunto de modo que "si no arreglamos nosotros, ellos no van a arreglar", advirtió el gremialista.

Recomposición salarial

Para el gremio, "la situación nuestra es extrema. Los salarios ya son un subsidio a la desocupación y estamos en la misma situación que en 2007, o peor. Hoy, el sueldo de un municipal es de 800 pesos, lo que es muy grave, y es demasiado el desinterés de parte del Ejecutivo por el recurso humano. Estamos directamente excluidos del circuito social, peor que los jubilados".

Como pretende sentarse con representantes del Ejecutivo el mismo 9 de marzo, el sindicato llamó a asamblea general para el 4, cinco días antes, con un temario que prefigura que la discusión será muy áspera. "Queremos hablar de recomposición salarial, pago de títulos y carga horaria, porque hay trabajadores que trabajan 56 horas y le pagan 44, como la gente que trabaja como telefonistas, enfermeros, en la Terminal. Este es un sindicato que le dio tiempo al Ejecutivo para que se acomode -explicó-. Era un intendente nuevo, confiamos, y terminamos desilusionados. Confiamos en la palabra del Intendente que dijo en la despedida de 2008, delante de muchísimos compañeros, que los sueldos de los municipales de Olavarría iban a ser los mejores de la Provincia. Sin embargo, hoy son los peores. Realmente fuimos engañados".

De todos modos dijo que quería confiar, aunque luego volvió a la carga: "le dimos un año y medio para que se reacomoden y se han abusado como la administración anterior se había abusado por años, y esto, el sindicato no lo va a permitir".

Adelantó que "vamos a pedir una recomposición salarial para que sean sueldos de inclusión, para que nuestros hijos tengan acceso a la educación. Hoy, con los 800 pesos que cobran, no la tienen. Porque si bien están los 300 pesos de presentismo, si está enfermo no se los pagan y hay que hacer una lucha campal para que reconozcan ese dinero. Y esto hay que condenarlo desde todo punto de vista porque los hijos de los municipales están destinados a la exclusión". Tras lo cual apuntó que "el 70 por ciento del personal está por debajo de lo que cuesta una canasta pobre".

"Prácticas desleales"

Preguntado sobre si, por la virulencia de estas declaraciones, las relaciones con el Municipio estaban rotas, José Stuppia respondió: "siempre estuvieron disfrazadas. No tenemos ni un sí ni un no porque no nos hablamos. Hicimos lo imposible por tener la mejor relación, tratamos de consensuar, de colaborar con la gestión, pero no se pudo. El deterioro de las relaciones es terrible en todas las áreas de la Municipalidad".

Subrayó que "debían haber conformado la junta de calificación y ascensos y se hacen los distraídos. El silencio es muy violento. Porque la violencia se la puede ejercer desde muchos puntos de vista, y detrás de un escritorio se puede ser muy violento con el silencio".

En medio de tanta artillería pesada, el titular de los Empleados Municipales denunció además que "hay persecución y eso es lo único que nos faltaba para volver a los viejos tiempos. Mandan mensajeros..., se hacen reuniones con personal municipal, con gente que ocupa cargos de jefaturas, en la casa de Eseverri... ¿Cómo es eso? Es una barbaridad. Y todavía nos llama gente que tenemos ahí adentro, nos abren el teléfono y escuchamos las barbaridades que dice el Intendente. Esto es vergonzoso. No pensé nunca que José, un tipo contemporáneo de mi generación, podía ser tan violento..., no tiene las características que debe tener un Intendente", disparó. "Quieren meter miedo bajando los contratos de delegados que tenemos contratados, y les mete en la cabeza que el sindicato es un enemigo, y los empleados tienen miedo por esta manipulación. Esas son prácticas desleales", calificó.

El clima previo a las paritarias municipales, entonces, no es el mejor. No será fácil sentarse a negociar en medio de tanta pirotecnia verbal, pero por ahí el gremio se lanza de esta manera para generar las condiciones de negociación.

El mismo dirigente gremial dice: "seguramente, todo esto va a ser tema de paritarias, pero, insisto, que no persigan a la gente. Había una línea que bajaba para no volver a 2007, pero ahora se vuelven a manifestar estas prácticas anteriores". Y luego intentó suavizar: "confiamos en que todo esto se resuelva a partir del 9 de marzo, cuando nos sentemos a dialogar. Yo siempre digo que lo mejor está por venir".

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