Strauss-Kahn: revelan que habría habido un complot

Strauss-Kahn: revelan que habría habido un complot
Una investigación periodística develó detalles oscuros del caso

PARIS. - Por primera vez desde que comenzó el interminable escándalo sexual que destruyó la carrera política de Dominique Strauss-Kahn y lo envió a la cárcel, una investigación periodística parece demostrar que el ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI) podría haber sido víctima de un complot destinado a eliminarlo de la contienda presidencial francesa.

En una investigación publicada este fin de semana por la revista New York Review of Books, un periodista estadounidense revela numerosas zonas oscuras del episodio del Sofitel de Nueva York, que llevó al ex jefe del FMI a la cárcel, en mayo pasado.

Las preguntas planteadas por Edward Jay Epstein son tan inquietantes que han llevado a uno de los abogados de Strauss-Kahn a evocar una "empresa deliberada con el objetivo de destruirlo políticamente".

DSK -como se lo conoce comúnmente en Francia- fue acusado de crímenes sexuales por Nafissatou Diallo . Pero numerosas dudas sobre la credibilidad de esa mucama que trabajaba en el hotel Sofitel de Manhattan convencieron al procurador de Nueva York de abandonar, en agosto pasado, todos los cargos penales contra el socialista, que, hasta entonces, era ampliamente favorito para las elecciones presidenciales francesas de abril próximo.

Epstein -que tuvo acceso a las grabaciones de las cámaras del hotel- revela nuevos detalles de lo que habría sucedido el 14 de mayo en la suite 2806 y afirma que el BlackBerry de DSK habría sido hackeado.

Según "varias fuentes allegadas al ex director del FMI", una "amiga" que trabajaba como documentalista en la oficialista Unión para una Mayoría Popular (UMP) le anunció aquella misma mañana que un correo electrónico enviado a su esposa, Anne Sinclair, había sido leído en la sede del partido de Nicolas Sarkozy en París.

La UMP desmintió ayer esas afirmaciones y su secretario general, Jean-François Copé, dijo que las acusaciones representaban "una obvia manipulación".

Strauss-Kahn llamó a su mujer para informarle que tenía "un serio problema" con el celular y para que contactara a Stéphane Fouks, responsable de su estrategia de comunicación. Era necesario -le dijo- "hacer examinar rápidamente el BlackBerry y la iPad por un experto".

Strauss-Kahn creyó haber olvidado ese teléfono en su suite cuando dejó el hotel para almorzar con su hija en un restaurante y luego dirigirse al aeropuerto. Desde el auto que lo conducía a su avión, llamó incluso al Sofitel para pedir que alguien se lo acercara a la sala de embarque.

Según los archivos de la compañía fabricante de BlackBerry, inmediatamente después de la partida de DSK del hotel, su celular fue desconectado y su sistema de geolocalización, desactivado. "Sólo alguien con un perfecto conocimiento técnico del funcionamiento de BlackBerry puede hacer una manipulación de esa naturaleza", precisa Epstein. Ese famoso teléfono nunca fue hallado.

Epstein señala, además, las misteriosas idas y venidas de Diallo a la habitación 2820, situada justo al lado de la suite de Strauss-Kahn. La mucama entró allí varias veces antes y después del encuentro con DSK. "¿Quién estaba en esa habitación? ¿Por qué Diallo negó haber entrado allí?", se inquieta Epstein.

El periodista también se detiene en la personalidad y el papel supuestamente desempeñado por responsables de la seguridad del Sofitel. Brian Yearwood, jefe de los servicios técnicos del hotel, fue filmado por las cámaras del establecimiento mientras se libra durante unos tres minutos a una suerte de danza de algarabía con otra persona, justo después de haber escuchado el relato de Diallo a la policía.

Epstein subraya que la autoridad máxima de los servicios de seguridad del grupo Accord es Réné Georges Querry. Ex miembro de la Brigada Anti-Gang, trabajó "en la policía francesa con Ange Mancini, coordinador nacional de inteligencia del presidente Nicolas Sarkozy". Querry era el jefe de John Sheehan, director de la seguridad del hotel Sofitel.

Tras haber tomado conocimiento de sus conclusiones, uno de los abogados del ex director del FMI, William Taylor, considera perfectamente posible que DSK haya sido víctima de "una empresa deliberada para abatirlo". Si bien los cargos penales fueron abandonados a fines de agosto, el ex ministro francés todavía enfrenta una demanda en el fuero civil planteada por su supuesta víctima. Desde entonces, Strauss-Kahn regresó a París, donde su nombre volvió a verse involucrado en un escándalo de corrupción y proxenetismo cuyo epicentro fue un hotel de Lille.

Tras su regreso a Francia, DSK fue interrogado el 18 de septiembre en TV sobre el episodio neoyorquino. Cuando se le preguntó si creía en la posibilidad de un complot para terminar con su carrera, contestó: "¿Una trampa? Es posible. ¿Un complot? Ya veremos". Enseguida, refiriéndose a la dirección del Sofitel, agregó: "En todo caso, me gustaría saber por qué decidió ayudar a quien me acusaba [Diallo] en vez de colaborar conmigo"..

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