Durante todo el año pasado vendieron 345 millones de pesos, lo que representa casi 80 millones de pesos más que en el 2007. En los últimos tres meses hay signos de amesetamiento en las ventas.
A lo largo del 2008, los supermercados que operan en la plaza local vendieron por 345 millones de pesos, lo que representa unos 80 millones de pesos más que en el 2007, según los datos aportados por Mariano Correa, subsecretario de Recursos de la Municipalidad.
El aumento en las ventas de alimentos y bebidas fue inferior al ritmo que traía del año 2007, que había registrado un salto del 50 por ciento.
Los responsables de las firmas consultadas indicaron que las expectativas de crecimiento al comienzo del 2008 eran mayores, pero debieron ser retocadas por el prolongado conflicto entre el campo y el gobierno nacional y los efectos de la crisis financiera mundial.
“A pesar de todo, el año fue positivo, el porcentaje de ventas es mayor al nivel de la inflación”, indicaron.
Los precios de los productos de la canasta familiar durante el 2008 aumentaron alrededor del 20 por ciento, según las distintas mediciones que se realizan en la ciudad.
Según las declaraciones juradas presentadas por las empresas ante la Municipalidad, durante el año anterior facturaron 345.103.684 pesos.
El mejor comportamiento se registro en el mes de diciembre, con un venta de 36 millones y medio de pesos, lo que representa una del 24 por ciento con relación a noviembre y del 16 por ciento comparado con igual período del 2007.
El resto del año, el nivel de actividad se mantuvo estable, con un leve retroceso entre agosto y diciembre, el período más fuerte del sector por las fiestas de fin de año.
El resurgir de las segundas marcas
Las segundas marcas vuelven a ocupar un lugar de privilegio entre las amas de casa, en el nuevo escenario de crisis económica.
“Hay un resurgir de las marcas más económicas. El cliente busca precios y dejó de lado los productos de firmas en el mercado”, dijeron en un reconocido supermercado.
Los artículos de empresas de menor presencia en el mercado habían ganado terreno durante la crisis del 2001 y luego el consumidor retornó lentamente a las marcas tradicionales, aunque volvieron a cobrar protagonismo en los últimos meses del último año.
“Hay una realidad, los precios siguen aumentado y los salarios se mantienen estables y algunos trabajadores ganan menos por la situación económica. Ante este escenario hay un cambio en el consumidor”, precisó un comerciante.
En cuanto a las expectativas para el año en curso, los directivos consultados se mostraron cautos, al indicar que las ventas están frenadas, ya que el consumidor compra lo justo y necesario.
Agregaron que “el cliente cuida el bolsillo más que nunca, tiene mucho miedo de endeudarse”.
Las ventas se presentan retraídas en los primeras tres semanas del año.
Desde la Liga de Amas de Casa recomiendan comparar precios, ya que hay diferentes importantes en una misma mercadería de un lugar a otro.
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