Sospechan que usaban carne de caballo en productos con cordero

Por María Laura Avignolo.

El escándalo de la carne de caballo contaminada en Gran Bretaña y Francia se extiende, bajo la sospechas de que podría haber productos supuestamente de cordero, que en realidad han estado usando equinos en su reemplazo.

La cadena de alimentos congelados ha sido alterada por la crisis europea, después de que los proveedores fueron a buscar carne barata en otros lugares de Europa. Podría haber hasta 16 países europeos involucrados.

Los ministros europeos están reunidos en Bruselas para tratar la crisis alimentaria y decidieron un “intenso plan de monitoreo” de ADN en los productos cárnicos en los próximos tres meses. Mark Woolfe, ex jefe de la unidad de autenticidad de la Food Standards Agency en Gran Bretaña, explicó que “los grandes proveedores se han opuesto a la política de nombrar y avergonzar a las compañías”, que han sido descubiertas vendiendo productos adulterados. Pidió que todos los productos de cordero sean testeados en laboratorios “por el probable uso de carne de caballo como si fuera cordero”.

El comisario europeo de salud, Tonio Berg, dijo que llegaron a la conclusión “de hacer durante los próximos 3 meses test de ADN” sobre los productos vacunos que pueden tener trazos de carne de caballo. Con el gobierno británico y francés hablando de “una conspiración criminal” de mafias europeas, en París se descubrió que la lasagna de Picarde, la prestigiosa empresa de comidas de alta calidad congelada y de publico ABC1, está hecha con carne equina.

Dos empresas en Gran Bretaña fueron allanadas ayer, bajo la sospecha de que estaban haciendo pasar a la carne de caballo como si fuera vacuna.

El primer ministro, David Cameron, dijo que sería “totalmente inaceptable” si los hombres de negocios británicos están defraudando al público, al engañar con carne de caballo lo que deberían ser productos vacunos de otra calidad.

Waittrose, uno de los supermercados con más prestigio entre los consumidores británicos, retiró ayer de sus góndolas su “essential British Meatbolls”, después de que diferentes tests revelaran que sus albóndigas eran de cerdo y no de vacuno. En Francia, dos compañías procesadoras en proveer comida congelada a Findus, Tesco y Alfi están siendo investigadas por presunción de fraude. La carne de caballo, que es más oscura que la de vaca y con grasa amarilla y no blanca, provendría de Rumania.

En Suiza y Suecia han decidido retirar los productos sospechosos y hacer análisis de ADN a todas las comidas que se venden listas para descongelar y comer.

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