El primer ministro británico, Gordon Brown, viajó hoy sorpresivamente a Afganistán, donde se entrevistó con su homólogo, Hamid Karzai, en un intento por mejorar la coyuntura diplomática entre ambas naciones, que atravesaba un áspero momento tras una serie de declaraciones cruzadas.
Brown, cada vez más acosado en Reino Unido por las críticas a la participación británica en el conflicto, aseguró mantener con Karzai "la mejor de las relaciones", informó la agencia de noticias Europa Press.
A su llegada al aeropuerto de la base militar, Brown pedía al gobierno afgano "determinación de cara al futuro en la lucha contra los talibán", conflicto en el que sólo este año murieron más de 100 soldados británicos.
Luego mantuvo varias reuniones con los altos mandos militares británicos en la región, además de observar los nuevos equipos de defensa comprados recientemente para los soldados.
Brown destacó que en los últimos seis meses fue posible localizar y desmantelar unos 1.500 artefactos explosivos de fabricación casera.
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