El intendente de General Roca y precandidato a Gobernador rionegrino pasó por Bariloche y aseguró que el Justicialismo provincial debe aguardar que se dirima la interna entre Kirchner y Duhalde para luego "acompañar al que tenga el poder". Si bien no ocultó su proximidad al ex Presidente que lo nombró en dos oportunidades Ministro, destacó que estará "hasta el último día con la Presidenta". Críticas al Concejo Municipal de Bariloche: "respeten sus convicciones, muchachos". El reportaje con ANB.
Carlos Soria: … el cansancio y hartazgo que tienen los barilochenses por algunos vicios y errores de los dirigentes locales y provincial los quieren hacer cambiar. Obligan a su dirigencia que cambien. Vamos a ciudadanizar a la política barilochense y hablar de las cosas que le interesa a la gente y no de las aspiraciones de sus dirigentes.
ANB: ¿Es sólo el hartazgo de lo que existe, o es la visualización de algún proyecto alternativo lo que pueda entusiasmar a los militantes del PJ?
C.S.: Pueden ver orgullo, pasión, carácter, convicción y fundamentalmente calentura para poder cambiar... volcar la historia. Tomarnos una gran pastilla peronista de antioxidantes que nos haga pensar que el tiempo que perdimos, lo vamos a recuperar, no sé en cuanto tiempo. No será mañana, ni en los primeros cuatro años, pero lo haremos.
ANB: ¿Y el proyecto...?
C.S.: Anahí Tapatá (secretaria de Gobierno de la municipalidad de General Roca) me explicó que un proyecto de gobierno a ocho años implica que, por crecimiento vegetativo, se vaya el 17 por ciento de los empleados públicos, no echándolos. Jubilándolos, y ojalá que sea con el 82 por ciento móvil. A ocho años, aspiramos a tener una provincia equilibrada, con personal administrativo de excelencia, cobrando el 5 de cada mes, sin necesidad de cronograma. Eso se logra cuando alguien tiene el coraje de manejar, de decir 'a aquel lo voy a meter preso', cuando alguien tiene el coraje de poner a un oficial de policía de carrera que haya pasado séptimo grado sin repetirlo, no como ahora, como Jefe de Policía para garantizar la seguridad pública o atacar la inseguridad. Se puede y los muchachos de Bariloche me demuestran que quieren. Entonces entre el se quiere y el se puede, algo bueno va a salir, y sino será un bolonqui como a los que estamos acostumbrados.
ANB: ¿Esa unidad tiene excepciones?
C.S.: Sí. Son Ovidio Zúñiga y Walter Cortés. Así de simple. Podríamos agregar dos más, pero no tengo elementos más allá de la bronca y calentura que me hace pensar en ellos, no tengo elementos para castigarlos tan cruelmente como lo hago con los otros dos. A Zúñiga y Cortés no los quiero porque han vendido sus convicciones y sus falsas lealtades al mejor postor, en este caso al radicalismo. Yo puedo andar sólo por la calle, me subo a un taxi. Hay otros que no pueden subirse al colectivo ni al avión.
ANB: La ciudadanía mantiene una vinculación espasmódica con la dirigencia política; ya no existe ese contacto casi diario en la calle, hoy reemplazado por las apariciones en los medios de comunicación. Soria fue en Bariloche durante mucho tiempo aquel que le endilgó a un intendente querido de la ciudad tener cara de zonzo...
C.S.: Con la misma valentía que dije lo que pensaba y lo que sentía, fui capaz de pedir perdón, y reconocer que me había equivocado. Ojalá que haya muchos dirigentes que levanten la mano y que digan 'che, me equivoqué, lo digo de corazón'. Yo no veo otras conductas parecidas. Me equivoqué y me costó caro: ocho años parando postes, haciendo la Fiesta de la Manzana, construyendo rotondas y poniendo luces en mi ciudad, queriendo ser gobernador. Por una frase dicha una mañana, que vaya a saber a qué hora me había acostado la noche anterior y con quién me había peleado. Pero esta es la única verdad. Fue un error, pero yo quiero encontrar muchos equivocados, no solamente el mismo infeliz que tiene que reconocer en cada campaña que se equivocó en algo.
ANB: ¿Cómo se dirimirá la interna del PJ rionegrino?. ¿Será una interna, una encuesta ?
C.S.: La encuesta es indiciaria, y vaya si vale. Todos dicen es una fotografía de un momento, pero todos las hacen. Todos se sacan fotografías con el consultor. Como valor indiciario es muy importante.
ANB: ¿Que va a pasar con la situación nacional?. Usted dice, "yo voy a estar con el poder", pero si hay una interna entre Kirchner y Duhalde, ¿va a estar con el poder aún si es Kirchner?
C.S.: Sí, por supuesto. No tener el poder para el peronismo es repetir la historia del '76. Yo ya la viví, y no solamente tuve que lamentarme por un amigo desaparecido, sino también por amigo que después descubrimos que estaba muerto. Mi familia llegó a Bariloche disparando, yo anduve disparando. Cuando visité, no puedo decir que las grandes 'academias' de Olmos, Devoto y Caseros, pero todas las comisarías de Buenos Aires, todas. La saqué barata. Vine y me cobijó un radical, Verani. Me fui en el momento para zafar, porque si me quedaba era boleta. Todo eso te deja huellas, lonjazos en la piel y en el alma. Fueron épocas durísimas. Entonces, no acompañar al gobierno elegido por la gente, es ser golpista, y ser golpista es una mala palabra, es ser un traidor. Para el pueblo argentino es el terror.
ANB: Le pregunté por la interna Kirchner – Duhalde...
C.S.: Me puede gustar (el gobierno nacional) un poco más o un poco menos. Si vos me decís por quién siento más afecto, si por Kirchner o por Duhalde, lejos, lejos por Duhalde siento mucho más afecto. Me hizo dos veces ministro, mirá la confianza que me tendrá. Me llevó de Diputado por la provincia de Buenos Aires, mirá si me quiere. Pero yo no tengo confusión: hoy el poder se llama Cristina Kirchner, tiene que terminar su mandato, y tiene que ponerle la banda a otro peronista. Cuando llegue ese momento, discutiremos quién es el mejor, porque vamos a hacer internas.
ANB: ¿No es una señal contradictoria para la militancia decir con el poder, por el poder mismo, o con el poder sea quién sea?. ¿No va en contra del mensaje de tener ideales y ser consecuente con esos ideales?
C.S.: No. Hay que ser consecuente con sus ideales; hay que estar de acuerdo con una jubilación amplia y gratificante que rescate a los pobres viejos que ganen muy poco; hay que estar de acuerdo con todos aquellos chicos que no teniendo nada, hoy tienen 360 pesos; hay que estar de acuerdo con el cambio e independencia de la Corte y no con la corte adicta; hay que estar de acuerdo con eso; y hay que estar en contra de (Ricardo) Jaime, de (Guillermo) Moreno, de todos los corruptos. A ver si ponemos las cosas en claro. El peronismo es muy grande, y como somos tantos y un movimiento podemos tener lo más variopinto que te puedas imaginar, pero los que tenemos militancia, historia y algún lonjazo encima no nos equivocamos, sabemos quién es quién. Quien es bueno y quien es malo. Y por supuesto que a los malos los vamos a correr, por ahí al viejo estilo. Vamos a tratar de correrlos con los votos, y no a los lonjazos como nos enseñaron a nosotros en la década del '70, o como hicieron con nosotros. Muchos me preguntan qué pasa si se pelean Duhalde y Kirchner. Yo voy a estar hasta el último día con la Presidenta que elegí, que además recontra conozco y valoro en algunos aspectos. Además, si no tuviéramos diferencias, no seríamos amigos.
ANB: Lo he escuchado muchas veces plantear que le gustaría sumar a la Defensora del Pueblo, Ana Piccinini, en la fórmula de candidaturas. Conociendo el peronismo rionegrino, la sensación es que esa postulación no pasa. ¿Qué sensación tiene usted?
C.S.: La misma. La misma. Yo la quiero mucho a Ani, nos visitamos, valoro mucho su coraje, pensamos diferente en la mayoría de las cosas, pero soy respetuoso de su idea. Y no te quepa ninguna duda que en mi gobierno va a ser una de las figuras más importantes, pero dudo que sea compañera de fórmula. No por mí, (sino) porque el peronismo es muy celoso: después de (Julio) Cobos, y de (Carlos) 'Cacho' Álvarez hay cosas que no se toleran.
ANB: ¿Cómo ve, a la distancia, este momento de Bariloche?. Venimos de una compleja situación en el Concejo Municipal con marchas y contramarchas, en relación a temas como el transporte urbano, Wall-Mart...
C.S.: Lo veo con pena porque cuando uno quiere ser y se juega para ser... (duda) estoy seguro que estos muchachos que fueron concejales, y que un día pensaron de una manera y al día siguiente cambiaron... no quiero quedar mal, no quiero hacer nombres, no quiero meterme en internas que no me corresponden, pero el consejo que les daría es que respeten sus convicciones, muchachos... si ustedes decidieron por derecha que esto tenía que ser de esta manera, al día siguiente no puede cambiar de idea. El que está flojito de papeles, termina siendo un gitano en política, y ese es como el converso: está cerca de hacer una cagada.



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