El candidato a gobernador (alianza PJ-Frente Grande) Carlos Soria escuchó ayer en forma personal los reclamos de los productores, quien llegaron hasta las puertas mismas de la Municipalidad roquense en una crecida movilización con tractores y camionetas.
Aunque la situación pareció producir cierta tensión en un momento ya que los manifestantes reclamaban la presencia del intendente Soria, la calma volvió a los pocos minutos cuando un grupo de una decena de chacareros fue invitado a subir al primer piso donde se encuentra el despacho del jefe comunal.
Luego de ese encuentro, el intendente bajó y habló para todos, aclarando que “arriba no pudieron ir ustedes porque no había tanto lugar”.
En primer lugar, valoró que “lleguen en forma tranquila, sin patoteros ni matones”, acotando que “así me gusta hablar, con respeto de ambas partes”.
Autocalificándose como “un pequeñisimo productor”, dijo conocer de la crisis del sector y admitió que el “problema que se avecina es gravísimo. No sé cómo vamos a salir, porque esta temporada habrá mucha fruta y aún no hay precio”. Y acotó: “Lo que es peor, algunos no saben lo que le van a pagar por la fruta del año pasado”.
Comentó las charlas que ha mantenido con autoridades nacionales y si bien dijo que “tengo entendido que Nación destinó en el 2010 a la fruticultura unos 230 millones de pesos”, rápidamente aclaró: “Se que no alcanza, que es insuficiente en un negocioque mueve 600 millones de dólares”.
A manera de posibles alternativas, le dijo a La Mañana Cipolletti que se pondrá "al frente de peticiones como que la transparencia del negocio sea total y no que algunos exportadores ingresen sólo una parte”, como también dijo que propiciará un proyecto de ley relacionado con las liquidaciones finales, “porque es una vergüenza que un productor no sepa hoy lo que va a cobrar por la fruta”, apuntando que la iniciativa contenga precisiones acerca de la venta de peras y manzanas, con plazos para presentar las liquidaciones hasta julio y noviembre, respectivamente.
Creyó que obtener un gasoil subsidiado “será difícil, pero hay que pedir. Voy a acompañarlos, porque el que no llora, no mama”, anunciando que reclamará que la ayuda que llega a través del Prorepro alcance también al productor de hasta 50 hectáreas.
Finalmente no obvió ingresar en el tema político, cargando contra el gobierno provincial “que fundió un banco rionegrino que debería ser soporte de las economías regionales”, además de aludir a la crecida deuda de más de 4.000 millones que debe Río Negro.

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