La sequía, el viento norte y la acumulación de hojarasca reseca por los fríos anticipan una complicada situación para las brigadas de lucha contra incendios forestales.
El coordinador provincial del manejo del fuego, Ezequiel Morales, dijo que a la brigada ya le tocó actuar en más de sesenta incendios y anticipó que la temporada tendrá complicaciones debido a la falta de agua y el frío que resecó el material vegetal: “esta temporada tendremos mucho trabajo si la comunidad no nos acompaña con la prevención”, advirtió.
Morales recordó que las principales recomendaciones son no arrojar colillas y no encender fuego. Destacó especialmente el riesgo que implica la quema de rastrojos en el campo y pidió a los agricultores que se abstengan de realizar estas prácticas que, por efecto del viento norte, pueden ocasionar incendios de grandes magnitudes.
Según el funcionario, se cuenta en la provincia con el equipamiento necesario para enfrentar los siniestros.

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